Reducción suave del déficit

La economía española progresa adecuadamente, pero a un ritmo lento. Así se deduce de los últimos datos publicados.

En la rueda de prensa del Consejo de Ministros se ha publicado el dato del déficit público de cierre del ejercicio 2013 en el 6,62 del PIB una décima por encima del objetivo y con una reducción de solo 2.000 millones de euros en relación con el del año 2012.

En términos de calificaciones escolares, un suspenso alto, rozando el aprobado para el Gobierno. Sobre todo por que sitúa el punto de partida para 2014 -en el que el objetivo es un 5,8- en un intervalo de reducción de 0,8 del PIB,9.000 millones de euros, lo que supone multiplicar por 4,5 los 2.000 millones de euros del año precedente. Queda por tanto mucha tela por cortar.

El escenario macroeconómico general está acreditando una resistencia de la economía europea para alcanzar una sostenida velocidad de crucero. Los analistas coinciden en que la recuperación ha llegado, pero al mismo tiempo reconocen que el periodo de convalecencia será largo.

Las bolsas y los mercados financieros están recibiendo capitales que, según informan los gestores de inversiones, están saliendo de los países emergentes ante la reducción de sus cifras de crecimiento, manteniendo el buen tono de los mercados europeos y la cotización del euro. Inversión exterior que también está llegando a España, observándose una entrada de inversores latinoamericanos en el mercado inmobiliario de Madrid.

Un escenario internacional con vientos favorables en la economía que ha metido en un cajón la crisis de Rusia-Crimea, en la que la UE, con el apoyo de EEUU, ha decidido reforzar la pieza de Ucrania con el programa de rescate compartido con el FMI -19.500 millones de euros- y entregar la de Crimea.

El Gobierno de Rajoy se encuentra con tendencias económicas positivas -como la estabilización y mejora de nuestra financiación exterior- y negativas -como los síntomas de deflación que reaparecen y la débil apertura del mercado de crédito a privados- que neutralizan la percepción ciudadana de la recuperación. Esta semana también se ha publicado el dato de que ha descendido el número de hipotecas concedidas durante 45 meses consecutivos y ha bajado el importe de los prestamos garantizados, lo que acredita que todavía quedan kilómetros de desierto por recorrer.

En términos de creación de empleo, las estimaciones para 2014 son muy moderadas -recuperación de 60.000 puestos de trabajo- con una tasa de paro por encima del 25 por ciento.

Los deberes que tiene por delante el Gobierno para este año y el próximo siguen siendo muy exigentes. El esfuerzo de contención del gasto público tiene que ser más exigente -las reformas estructurales del sector público solo se han iniciado- y las políticas activas dirigidas a dinamizar la actividad económica y la entrada de capitales también. Las cifras de entrada de turistas romperá record de años anteriores y el marco amable para los inversores debe estimularse decididamente.

El Gobierno de Rajoy está en un punto en el que solo es posible acelerar la marcha y no hay vuelta atrás. Los partidos de la oposición son conscientes de esta mejora de la situación y están empeñados en crear un clima pre electoral más asfixiante que entorpezca las políticas gubernamentales. La creciente tensión vivida en la calle en la última semana no es ajena a esta estrategia.

Hay una actuación acordada entre sectores de la izquierda para recrudecer los conflictos en la calle, principalmente en la ciudad de Madrid y enturbiar el clima bonancible que nos trae los albores de la recuperación y el mantenimiento de las políticas sociales que se ha practicado en estos dos años largos del Gobierno Rajoy.

En estos momentos hay una contestación sindical muy baja y la agitación es la calle se ha tenido que movilizar desde sectores de la izquierda más radical.

En el aspecto positivo en el cumplimiento de las cifras de déficit, está el superávit de los Ayuntamientos -0,41- que ya lograron el año pasado el objetivo de déficit cero demostrando que la administración más cercana también es la que mejor se adapta al escenario económico y a los procesos de saneamiento.

Y en el lado negativo las Comunidades Autónomas que incumplieron en 0,24 su objetivo de déficit fijado en un 1,3 del PIB. Con unas profundas adherencias políticas en sus estructuras que lastran el crecimiento y una capacidad recaudatoria limitada al estar reconducida en su esquema fiscala al sector inmobiliario, continúan representado una pesada carga en el conjunto de las Administraciones Públicas.

Cuando se está a la mitad de la montaña no hay otra alternativa que acelerar el paso, aunque para ello haya que desprenderse de la impedimenta. Rajoy y su Gobierno no pueden perder la oportunidad de subirse decididamente al escenario de recuperación que se impulsa desde la dirección de la UE.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *