¿Por qué se frena la bajada de impuestos?

El mapa fiscal de España refleja la disparidad de políticas que se sigue en las distintas Comunidades Autónomas y que no es simétrica con la división PPPSOE.

Realmente hay dos bloques: los que defienden el incremento y mantenimiento de la presión fiscal y los que creen que es el momento de bajar los impuestos, no solo porque el dinero donde está mejor y produce más en el bolsillo de los ciudadanos, sino también porque para nuestra recuperación económica es imprescindible estimular la demanda interna que está en estado de coma.

Los datos últimamente publicados denotan atonía y síntomas de deflación, por mucho que De Guindos aventure de manera optimista que es una anomalía pasajera. Veremos en los próximos meses si estamos en una economía anoréxica sometida a una dieta tan intensa que se ha instalado en una secuencia perversa que se retroalimenta: menor actividad-menor consumo-menor actividad –menor financiación y vuelta a empezar.

La reducción del endeudamiento de las familias en este año en algo más de un 4%, refleja no solo el esfuerzo para reducir el sobreendeudamiento sino el letargo de la financiación bancaria a familias y empresas.

Con estos datos en la mano, el Gobierno Rajoy se embarca en una reforma fiscal en el segundo tramo de la legislatura en la que propone dos objetivos contradictorios: bajar los impuestos e incrementar las figuras impositivas, el Impuesto sobre el patrimonio, en el nuevo sistema fiscal que vendrá.

Además que la promesa electoral de modernización  del sistema tributario que estaba en el programa electoral del PP se ha demorado conscientemente, el puzle de competencias articulado sobre las distintas Administraciones Públicas exigía, desde hace mucho tiempo, una simplificación, sistematización y racionalización de los distintos tributos y demás figuras impositivas. Algún día habrá que poner orden en el caos de impuestos estatales, autonómicos y municipales.

Lo que es sorprendente es la respuesta dado por el ministro de Hacienda, Montoro, a la iniciativa de la Comunidad de Madrid de rebajar el  IRPF en 2014 en todos los tramos autonómicos en un 0,4 por ciento. Primero, porque la tesis de que si una Comunidad baja los impuestos es porque le sobra dinero, es una simplicidad sin ninguna base científica y mas próxima a una “boutade” propia de un dirigente de la izquierda poco evolucionada.

En segundo lugar, porque penaliza a toda una Comunidad, Madrid, a todos sus ciudadanos, al modificar, al hilo el sistema de compensaciones, anticipos derivados de la recaudación del Impuesto sobre el Patrimonio, de modo que las CCAA que han percibido más de lo que han recaudado se quedan con el exceso y no se integra en su cuenta global con la Hacienda del Estado. Puro trilerismo contable de más que dudosa legalidad que perjudica directamente a los madrileños ya afectados por el cómputo poblacional.

Si al escenario sumamos el propósito publicado de dar carácter obligatorio al Impuesto sobre el Patrimonio , resulta que lo que se sabe de la reforma fiscal del Gobierno de Rajoy coincide con…las primeras propuestas de la conferencia del PSOE.

Por el contrario, nada se dice del Impuesto de sucesiones que sí que refleja una desigualdad real entre los ciudadanos españoles según cual sea el lugar de su última residencia y que, en las CCAA en que se mantiene el Impuesto sobre el Patrimonio, constituye una triple imposición a los mismos hechos imponibles.

El efecto de bajada de la tarifa autonómica del IRPF para 2014 no va a tener efecto inmediato  en la nomina de los contribuyentes ya que la tabla de retenciones es única para toda España, por lo que aplicada sobre los rendimientos de 2014,tendrá efectos en la declaración que se efectuará en 2015 ,es decir ,después de las elecciones municipales y autonómicas que s e celebraran en mayo de 2015. Es decir que los contribuyentes llegaran  a las elecciones sin dinero en sus bolsillos.

El Instituto de Empresa Familiar que reúne a compañías con una larga tradición e historia ha celebrado en Jerez de la Frontera su Congreso y su presidente, José Manuel Entrecanales, le ha recordado al Gobierno que en 2012 han cerrado en España 400.000 empresas y que el Gobierno ha realizado medio centenar de modificaciones normativas fiscales, básicamente para incrementar la presión fiscal y las obligaciones formales de los contribuyentes. Les ha faltado sumar las realizadas por las CCAA y la repercusión en los municipales.

Rajoy mandó a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría y le hubiera venido bien pasarse por Jerez-qué poco va por Andaluciá- y oír a empresarios que tienen muchos años dehistoria y que han optado por creer en el futuro y dejar  aun lado el pesimismo y el arte de no hacer nada.

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