El alud y el cirujano

Los aficionados al montañismo conocen que una de los peligros más amenazantes para el montañero son los aludes que se pueden provocar por las imprudencias  o las malas prácticas en la ascensión.

El caso Bárcenas ha causado un autentico alud político, con un desprendimiento de piedras, rocas y hielos sobre la calle Génova y el Palacio de La Moncloa que amenaza con llevarse por delante el trabajo de muchos años, veteranas biografías y reputaciones y dignidades personal. Todos los hechos se  concitan en el peor clima del país, con una tormenta de viento y nieve que azota desde la Carrera de San Jerónimo hasta el Palacio de la Zarzuela.

Para intentar sobrevivir sin muchos daños en este escenario, hay que aplicar el método de la razón práctica de Descartes y  enumerar hechos y consecuencias.

Primero.-Los documentos contables anunciados por El Mundo y publicados por El País no  están desvirtuados en cuanto a su autoría que es  ratificada incluso por el ABC en razón a una  estimación caligráfica. El autor, Luis Barcenas, no ha negado su autoría y si lo hiciera, debe ejercer acciones contra el diario El País que los ha publicado.

Tampoco parece que el documento se haya elaborado posteriormente a las fechas que en el mismo constan para preconstituir una prueba o, por lo menos, nadie así lo ha alegado.

Segundo.-Es indudable que la elaboración de estos registros contables tiene una finalidad al realizarse fuera de la contabilidad oficial que indudablemente se llevará y se ha llevado mediante apuntes en el  programa informático del plan general de contabilidad, aplicable a los partidos políticos con las singularidades propias de su legislación específica. Es impensable que así se llevase en algún momento la contabilidad del PP.

Tercero.-Si esto dos hechos son incontrovertibles, la clave y las respuestas las tiene que dar Luis Bárcenas. ¿Por qué realizó estos apuntes en un libro manuscrito?¿Por qué los conservó durante tantos años?¿A quién o quienes se los entregó, cualquiera que fuera su finalidad?

Indudablemente estas preguntas se van a formular en el procedimiento abierto en la Audiencia Nacional y en virtud de las nuevas diligencias que soliciten la Fiscalía y las partes personadas y acuerde el Juez.

Cuarto.-Las personas citadas en los documentos tienen, jurídicamente dos hipótesis. Negar el hecho y, en consecuencia, ejercer acciones contra el autor por el daño que se les causa o reconocer el hecho, el apunte contable, como han hecho Del Burgo y García Escudero y dar las explicaciones oportunas.

Quinto.-Si los hechos se niegan, es indudable que en las diligencias judiciales en algún momento se pedirá o acordará un careo entre el autor y el citado, además de lo que solicite la Fiscalía que ha abierto investigación.

Sexto.- Si el hecho se reconoce, nadie se verá afectado ni jurídica ni políticamente si se han cumplido las obligaciones tributarias. El hecho de que los cargos en la dirección nacional de un partido tengan un complemento gastos de representación, dietas o indemnizaciones es inocuo.

En algunos partidos, el Presidente no ha sido cargo político electo en el Parlamento, como por ejemplo ha sucedido con el PNV durante muchos años y  tendría, lógicamente, una retribución a cargo de la organización política.

Séptimo.-Desde la perspectiva de los asientos contables de ingreso, las empresas mencionadas tienen la misma opción. Negar y ejercer acciones contra el autor o confirmar y dar explicaciones.

Octavo.-El Mundo primero y El País después están publicando una información que es formalmente veraz, tal y como ha declarado reiteradamente la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y, por tanto, solo las  opiniones que incurran en una vulneración del derecho al honor o que sean injuriosas o calumniosas pueden dar lugar al ejercicio de las correspondientes acciones judiciales. Lo demás es perder el tiempo y la razón.

Noveno.-Políticamente, el transcurso del tiempo perjudica a los mencionados si no hay una contundente y convincente respuesta acompañada de la más fiable documentación. Por ello, se debe actuar con prontitud y con la más rotunda transparencia.

Décimo.-La situación es una convulsión política para el país, con  minúscula y, por tanto, afecta gravemente a todos los ciudadanos en los momentos tan complicados social, económica e institucionalmente.

Y como conclusión, porque es la vida misma, “A quién Dios se la dé, San Pedro se la bendiga” que debe ser la versión demócrata cristiana de “Que cada palo aguante su vela”.

De Mariano Rajoy no me cabe duda que no se ha enriquecido en la política, que no tiene cuentas en Suiza y que uno de sus rasgos más característicos es su honradez y su austeridad personal.

Por tanto tiene toda la legitimación para dar todas las explicaciones y para tomar todas las decisiones que la cuestión requiera, políticamente, colaborando activamente en el procedimiento judicial en el que el PP está personado.

Ahora no es el momento de actuar en otro papel que no esa el de cirujano. No hay ni tiempo, ni gaitas que templar.

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