¿Quién defiende a los parados del sur?

Los datos de la EPA de 2012 han sido menos malos de  lo esperado, dentro de la tragedia continuada que suponen las cifras del paro. Un 26,2 por ciento de paro, el 55 por ciento de paro juvenil, la reducción de la población activa -16.957.100- y la destrucción de 850.000 empleos en el año y 691.700 parados más.

En el lado positivo, mayor destrucción de empleo en el sector público, de donde puede deducirse que se ralentiza la caída libre en el sector privado y que estamos en el final del túnel, aunque seguimos dentro.

En todo caso, el Gobierno debe ser prudente y no vincular los datos a la reforma laboral que es una condición para crear empleo sostenible cuando se asiente una efectiva recuperación económica. La decisión anunciada por Rajoy de prorrogar indefinidamente el subsidio de 400 euros del Plan Prepara hasta el momento que baje del veinte por ciento la cifra del paro en la EPA, es un alivio para las economías familiares en régimen de subsistencia y un cumplimiento de los mínimos constitucionales

La asignatura pendiente sigue siendo la escasa financiación acreditada por los datos de la reducción de prestamos y créditos concedidos por los dos grandes Bancos, Santander y BBVA. Sin margen de crecimiento para la inversión pública y con una restricción de créditos, solo se pueden jugar las bazas de la inversión exterior y de la mejora de las exportaciones, más competitivas por la reducción de los costes laborales.

Por Comunidades Autónomas, España se divide entre grupos. Las Comunidades de 1ª,con una tasa de paro menor al 20 por ciento -Madrid, Aragón, Navarra, País Vasco, La Rioja y Cantabria-. El grupo entre el 20 y el 30 por ciento -Galicia, Asturias, Castilla León, Cataluña, Valencia, Murcia y Baleares-. Y las Comunidades con las cifras más alarmantes, con paro superior al 30 por ciento -Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha y Canarias-.

Un mapa territorial y económico que divide el país en el norte que controla  los efectos de la crisis, el corredor mediterráneo que ha perdido pujanza y se ha descolgado del vector norte mostrando una menor resistencia de su estructura productiva a los efectos de la crisis y el sur abandonado y dejado de la mano de los gobernantes, porque todo lo que tienen se lo hizo Dios.

Con estos datos y esta radiografía, es evidente que el Gobierno tiene que estudiar, preparar y aprobar políticas activas de empleo, especialmente para los jóvenes con una tasa de paro que escandaliza a AngelaMerkel y que refleja la fotografía de un país que no cree ni proyecta su futuro. El retraso en la incorporación al mercado del trabajo de los jóvenes y la debilidad de nuestro sistema educativo son factores que deben abordarse conjuntamente. Las reformas sucesivas del sistema educativo han fracasado rotundamente, según los informes comparativos con países de la OCDE y la proliferación de Universidades por los territorios no ha servido más que para fomentar practicas endogámicas en la selección del profesorado, alejadas de la investigación y con un alejamiento exponencial de las demandas reales del mercado de trabajo.

Las cifras del paro en el sur abandonado, con datos superiores a una tercera parte de la población en paro, demuestra que el proceso autonómico no ha servido en estos treinta y cinco años de democracia para acortar distancias socioeconómicas entre los territorios ni conseguir una mayor vertebración equilibrada del país. Las estructuras productivas agrarias de menor valor añadido siguen estando en Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha que, al mismo tiempo, poseen la mayor superficie de espacios de alto valor ambiental, sin un modelo de integración en la generación de valor añadido que se traduzca en crecimiento económico y empleo para estas Comunidades.

La ocupación del poder político durante un largo periodo por el PSOE  en estas CCAA, revela la ineficiencia de sus gobiernos y la incapacidad para impulsar una redistribución territorial desde el Estado. Con unas economías muy vulnerables al ciclo, con escasa diversificación al estar centradas en el turismo y la agricultura y poca industrialización, los efectos de la crisis, con la destrucción masiva de empleos en el sector de la construcción y en servicios, ha vuelto a reiterar la debilidad de su oferta laboral, desarbolada y sin capacidad de reconversión.

Si después de treinta y cinco años no hemos sido capaces de vertebrar y equilibrar nuestros territorios, compensando la diversidad norte sur, o ha fallado el sistema de las autonomías o han fallado los políticos que nos han gobernado o han fallado los dos.

Pero lo que es indudable es que el sur tiene derecho a reclamar un plus de solidaridad que, hasta ahora, no se ha cumplido ni prestado. Si algunos tienen derecho a sentirse agraviados, abandonados y desatendidos, son los andaluces ,los extremeños y los manchegos.

En este grupo los que no están, los que carecen de derecho  para reclamar, son los catalanes independentistas, que, por el momento, no son acreedores de nadie.

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