Algún rayo de sol

El 2013 comienza con el dato positivo del acuerdo entre Obama y los republicanos que, aun con carácter temporal, ha lanzado vientos de optimismo del Atlántico hacia las bolsas europeas. La relajación de la prima de riesgo en España en niveles del primer cuatrimestre de 2012 se ha unido a la euforia bursátil del primer día laborable del año 2013.

El orden de los factores naturales de la economía acredita que se necesita capital, financiación, inversión y empleo para salir de un escenario de recesión a un umbral de crecimiento. Nuestra economía arrastra endémicamente dependencias exteriores en energía, materias primas y financiación que han provocado una balanza comercial deficitaria que, en este ejercicio, en razón a valores propios y a efectos de la crisis ha marcado superávit que ha convivido con una balanza negativa por cuenta corriente, agravada en los últimos meses por la salida de inversores y la retirada de depósitos.

La bajada del Euribor que repercute directamente en los tipos de interés variables de las hipotecas, también supone un cierto alivio en las economías domesticas.

En el otro lado de la balanza, los datos del tercer trimestre han  reflejado una debilidad de la demanda interna, del consumo  que se ha agravado por la subida de los impuestos que ha retirado renta disponible a los ciudadanos, con la finalidad de equilibrar las cuentas públicas. La tuerca fiscal no tiene más recorrido y si hay tentaciones para apretarla, el efecto puede ser negativo en recaudación, el contrario que se persigue

El Sareb, el banco malo, coche escoba de los residuos tóxicos de las Cajas de Ahorro, comienza su andadura. De momento, ha hecho limpieza de los activos inmobiliarios que se han aparcado en esta entidad que va a surcar por el mercado inmobiliario como La Perla, el buque en el que navegaban los muertos vivientes en Los Piratas del Caribe. Los primeros tiempos de la entidad no serán fáciles y la entidad debería intentar ser algo más que  un aparcamiento de chatarra inmobiliaria. Crear valor en estos momentos no es fácil en un mercado sobrecalentado y que solo en el último año ha sido capaz devaluar los inmuebles y separar los buenos de las maulas.

En todo caso, la vuelta a una cierta normalidad en el sector difícilmente verá luz antes del 2015. Sin financiación bancaria, salvo cuando se trata de sus propios activos adjudicados y con un paro en los jóvenes por encima del 50 por ciento, no parece posible que aumente el número de demandantes reales con suficiente capacidad de pago. La petición de sobre garantías en los préstamos hipotecarios y la subida de tipos de interés por el incremento de riesgo, unido a las exigencias de mayores provisiones por el Banco de España, presenta un escenario imposible para augurar una ligera vuelta a la normalidad.

España necesita inversión exterior directa y para ello debe restablecer la confianza de los mercados. El primer año de Rajoy, con luces y sombras, ha supuesto avances en la estabilización de las relaciones financieras de España con sus socios europeos. La senda marcada por el directorio, UE, BCE y FMI ha definido objetivos y principios  que el Gobierno de España se ha empeñado en cumplir y al final le han puesto la nota de “progresa adecuadamente”.

Ahora no se puede desfallecer. Hay que continuar con las reformas y dar prioridad al aligeramiento dela estructura política y administrativa. Empiezan por la administración local, la cenicienta de las administraciones, cuando la elefantiasis se ha producido fundamentalmente en las CCAA. El espectáculo de los discursos de  fin de año de los Presidentes es una buena prueba de la hipertrofia del sistema bajo el paraguas de sus televisiones. ¿Por qué no han convocado ruedas de prensa como el Presidente del Gobierno?

Rajoy comienza su año II que le llevará al ecuador de la legislatura. Internamente no hay contestación ni críticos. Los roces entre algunos y algunas, ni siquiera saltan a las crónicas políticas, por lo que la previsión de una crisis de Gobierno en 2013, salvo fuerza mayor, cotiza  a la baja.

Al otro lado de la orilla, el PSOE no ha sedado las convulsiones internas, azuzadas por los malos resultados. Pero no parece que el sector crítico haya encontrado un mirlo blanco para sustituir a Rubalcaba y que además esté en el Congreso de los Diputados, lo que sin duda beneficia a Rajoy.

Como ha sucedido otras veces en la política española, los magmas de los grandes partidos tienen su tiempo y los cambios solo se producen cuando se han sedimentado suficientemente en la sociedad. Y de momento, tranquilidad en la crisis.

 

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