Rescate y fuga de las Cajas

La semana ha finalizado con la ejecución del primer tramo del rescate bancario, realmente de las Cajas de Ahorro, caídas en desgracia por causa de “las circunstancias”, si nos atenemos a las comparecencias en la Comisión del Congreso, un perfecto monumento a la inutilidad, en la que nadie asume culpas, nadie pregunta con inteligencia y los diputados se convierten en un coro de lamentaciones dispuestos a digerir el espectáculo de tercera de las lecturas de los comparecientes.

Así que hemos tenido que leer que la culpa de las preferentes la tienen los suscriptores por no leerse la letra pequeña o que las declaraciones de los políticos del PP hicieron caer la Caja de Castilla-La Mancha. Una Comisión parlamentaria que no es de investigación, porque no interroga nada relevante y se queda en el cambio de modelo de coche para el servicio del presidente de Caja Madrid, ni de estudio, ya que no se conoce la solicitud de las actas de inspección y los informes del Banco de España que refleje, al menos, la evolución de la solvencia de las entidades y las advertencias y recomendaciones, si las hubo.

Con unos Consejos de Administración y Comisiones de Control en los que los currículum de algunos de sus integrantes producen bochorno e indudablemente no les capacitarían para formar parte de una pequeña empresa, los gestores se encontraron liberados para campar por sus respetos, sin los controles de una Junta General de accionistas, ni la evaluación continua de los mercados bursátiles que tomasen la temperatura de la entidad.

Una situación idílica, de manos libres, para un gestor que únicamente tenía que pagar los peajes políticos resultado de los apoyos que le habían llevado al cargo, y mantener los equilibrios con la oposición lanzándole algún hueso de tarde en tarde. Luego el lenguaje tecnocrático, destinado a encriptar los acuerdos como cloroformo para la tropa y disciplina partidaria de voto. Y en los años del crecimiento, hacer resultado era como apostarse a tirar en la caseta de los patitos de la feria.

¿Algún día nos contarán quiénes son los grandes fallidos que han provocado las pérdidas mil millonarias y el estudio de riesgos que se aportó de estas operaciones?¿Sabremos con quiénes se formalizaron sociedades mixtas o qué informes sustentaron la compra de sociedades que se han derrumbado, meses después en la cotización bursátil?¿Conoceremos las evaluaciones de las contrataciones de equipos directivos apoyados en trayectorias profesionales y los criterios para fijar blindajes y bonus en entidades que no cotizaban en bolsa? ¿Nos dirán cuánto ha supuesto de detracción a la cuenta de resultados la financiación de proyectos de “interés autonómico” que hoy son un rotundo fracaso?

Y nadie niega que los tiempos están siendo muy difíciles financiera y económicamente, pero cuando se recibe de Europa un 4 por ciento del PIB que pagamos todos y hay miles de titulares de preferentes atrapados en el papel, hay que hacer y decir algo más que “las circunstancias” y “no leer la letra pequeña”, ha llevado a esta situación.

En Estados Unidos han quebrado 340 bancos y los engaños, en su día de auditoras, como el caso Enre o de banqueros, como Madoff, han tenido una respuesta contundente del país que tiene más fe en el capitalismo y en la libertad de mercado.

Aquí no hay explicaciones, sólo excusas. No hay responsables, sólo circunstancias. No hay investigación parlamentaria, sólo fuegos de artificio. Y sí hay damnificados y quienes pagan la cuenta: los ciudadanos

La UE ha advertido que hay entidades como Novocaixagalicia que tendrán que desaparecer y otras, como el Banco de Valencia que no se explica por qué no siguen el mismo camino y se les inyecta 5.500 millones de euros.

Se ha perdido tiempo y vamos a gastar en el rescate bancario más del doble que todo la suma de los recortes que se han aplicado. 63 mil millones de euros, suma del rescate del FROB 1 y 2 , el Fondo de Garantía de Depósitos y el Mecanismo de Estabilidad de Europa, frente a 32 mil millones de euros en recortes.

Y el Instituto de Crédito Oficial, que podría haber asumido los compromisos de las preferentes en la cuantía de los 100 mil euros garantizados en los depósitos por el FGD, con la aportación vía presupuestos de cualquiera de los tres fondos o mediante un aval del Estado, se ha comportado como un convidado de piedra ante la nueva banca nacionalizada. Disculpen Cajas de Ahorro, públicas en su control y ahora bancos nacionalizados por pérdidas.

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