Las cajas rusas

Como las matriuskas, las muñecas rusas policromadas que esconden en su interior otra de menor tamaño, las Cajas de Ahorro llevan sorpresa debajo de su envoltura. Y no son muñequitas rusas, sino agujeros negros, sumideros, por donde se ha escapado el negocio financiero.

Las informaciones se multiplican. Las Cajas necesitan 50.000 millones. La Caixa es la entidad financiera con menor soporte de core capital. Las Cajas tendrán que desprenderse de sus participaciones industriales. Alguna Caja tendrá que ser nacionalizada porque no superará el test de estrés. Y Caruana, ex gobernador del Banco de España, urge a su bancarización, indispensable para captar capital.

El modelo de Cajas de Ahorro, trufadas de representación política y sindicatos, bajo la tutela administrativa y financiera de las Comunidades Autónomas, con sus Fundaciones para hacer política cultural regional de campanario y campando por sus respetos como bancos regionales públicos, ha llegado a su fin y es un enfermo terminal. Ni Frob ni el frib va a salvar la cara de las Cajas, contaminando, como una epidemia sin tregua, los activos tóxicos de unas, las insalvables, a otras, las pocas sanas, en los procesos SIP. El denominado sistema institucional de protección, que no es sino una débil armadura que pretende cubrir las vergüenzas financieras en el marasmo de la integración.

Demasiados malos negocios, demasiados créditos de dudoso cobro –están en el top de la morosidad- y una gestión politizada de amigos y conmilitones que está poniéndose al descubierto como la más cruda realidad. Y eran un ejemplo de lo que algunos en la izquierda llaman la economía social, que siempre se traduce en la ecuación de que las pérdidas van a cargo de todos y los beneficios se lo llevan unos pocos.

Aquí, cuando se comentan las causas de la crisis, siempre sale a la palestra el pérfido liberalismo y la desregulación y no se reconoce que en nuestro sistema financiero el agujero negro está en las Cajas de Ahorro que, hasta el momento, son las únicas destinatarias de los dineros del Frob, bautizado como Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. Una letra b equivocada y que hay que sustituir por la letra c de Cajas. ¿Pero no estaban y siguen estando todos los políticos en sus Consejos? ¿Pero no despachaba su presidente con el consejero del ramo una vez al mes para informarle de la evolución de su balance?

El problema en la exposición de las Cajas al sector inmobiliario solo ha enseñado la patita del crédito promotor y el crédito comprador. Pero cuando se tire de la patita y salga a la luz todo el monstruo veremos como aparece el negocio directo de las Cajas a través de participadas con posiciones directas en suelos sin desarrollar que hoy por hoy tienen valor igual a cero, porque carecen de toda oferta de compra y de financiación para su desarrollo. ¿Cómo van a solucionar las Cajas los nuevos requerimientos de Basilea III que exigen una tasación independiente y dinámica del valor de los activos a los efectos de su cómputo en el capital? ¿Intentarán seguir trasladando los activos viciados a una sociedad patrimonial donde se aparcan contablemente en espera de mejores tiempos?

El embrollo que tenemos montado es colosal. Por un lado, el déficit y el endeudamiento de las Comunidades y por el otro, las matriuskas negras de las Cajas de Ahorro. El proceso de integración virtual de las Cajas avanza con tal lentitud y con tantas zonas oscuras que empieza a hacer aguas y, además, ha propagado la epidemia, contaminado las tóxicas a las sanas. Ha sido un proceso equivocado del Gobierno y de la oposición que prestó su apoyo, cuando lo procedente hubiera sido su quiebra con la red de seguridad del Banco de España para garantizar a los depositantes, que son el objeto específico de protección. En Estados Unidos, la Fed ha dejado caer bancos pequeños, ha aportado fondos a los bancos que estaban estrangulados y ha recuperado los préstamos que han sido devueltos en su totalidad. En la España nuestra, se ha huido de la realidad, lo que sirve de muy poco si se quiere que el problema deje de crecer.

El déficit y el endeudamiento de las CCAA es el segundo talón de Aquiles de nuestra economía. Aznar ha dicho en voz alta lo que muchos ciudadanos piensan: que el sistema autonómico es inviable en los términos actuales, por mucho que se diga que es inmodificable después de aprobar los Estatutos de segunda generación, que para mayor error, han incorporado nuevas competencias. No son sostenibles 17 Autonomías, con 8.000 municipios, 47 Diputaciones, más Cabildos Insulares. La cuestión no está en las mayores o menores competencias de la Autonomías, sino en la superposición de estructuras administrativas y en la ineficiencia del gasto. Zapatero ha replicado diciendo que España no se explica sino en la pluralidad y diversidad de las Autonomías, lo que es equivalente a decir que la diversidad exige 17 servicios de meteorología y otros tantos programas del corazón en su lengua propia.

Al país le queda un difícil camino para volver a la cruda realidad. En el dilema de la subsistencia de las Administraciones o la de los ciudadanos, se va a optar por la propia supervivencia. Zapatero, el aprendiz de brujo, pone en peligro que estalle la habitación de las pócimas. La diversidad española se debe explicar como un proceso de síntesis cultural y de pluridad de manifestaciones de un mismo y único acervo. Una explicación muy complicada para un presidente que ha hecho de la banalidad y el enfrentamiento su bandera política.

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