Bienvenido Míster Rico

El Real Decreto Legislativo 875/1981 aprobó el  Texto Refundido del Impuesto sobre el Lujo que fue derogado con la entrada en España en el Mercado Común y la armonización fiscal comunitaria mediante el Impuesto sobre el Valor Añadido. Casi treinta años después, Zapatero y el PSOE  quieren reproducir los esquemas de una economía autárquica y cerrada y se han puesto manos a la obra a buscar ricos a quienes gravar sus rentas y patrimonios.

Zapatero quiere la cabeza  fiscal de un rico, como Herodes Antipas cortó la cabeza del Bautista a requerimiento de su esposa Herodías. O como Borrell sentó en el banquillo por fraude fiscal a Lola Flores, la Lola de España. La izquierda española está convencida que su ideología se expande con la pedagogía del ejemplo y predica con la parábola. Por eso Blanco, el comodín arlequín del Gobierno, estuvo en La Noria.

El remedo de las medidas impuestas desde Bruselas -o recortas gastos en serio o hacemos un pack con los Griegos y os mandamos al averno, la entrada del inframundo, fuera del euro- ha sido elaborado intelectualmente por Blanco y Pajín desde la calle Ferraz. La ortodoxia fiscal definida por la vicepresidenta Salgado y Sebastián, que se la había aprendido hasta Corbacho, fue sustituida al grito de “vamos a cazar ricos”, para ofrecerlos como osos desollados  y aplacar las  iras de funcionarios y pensionistas.

Tras la consigna del laboratorio de ideas de Ferraz, han puesto a trabajar a los asesores de Moncloa para enjaretar un traje a medida que no la líe demasiado. Algunos dicen que Zapatero se ha dedicado la última semana a bailar la yenka -ya saben, un paso para delante y dos para atrás- pero realmente el Gobierno parecía el camarote de los hermanos Marx, con Groucho-Zapatero abriendo y cerrando la puerta mientras arrastraba su levita.

La Memoria de la Agencia Tributaria de 2007 señala que únicamente 13.058 españoles, de los casi 18 millones de declarantes, declaran ingresos superiores a los 600.000 euros. Y 361.850 contribuyentes -que son el 21 por ciento del total- que declaran ingresos superiores a 84.000 euros, contribuyen con  una tercera parte de la recaudación total del IRPF.

El problema de los ricos es que, los que lo eran, ya han montado sus SICAV y demás vehículos societarios y los que lo fueron por el boom del ladrillo están en concurso de acreedores o se han ido a hacer las Américas. Los ricos de toda la vida, los pocos que no estaban arruinados, están vendiendo, loncha a loncha el campo para resistir  la crisis y sufren las reducciones de la Política Agrícola por los acuerdos de la Ronda de Uruguay y la Organización Mundial del Comercio en los noventa. Y encima, Sebastián, se ha cargado el negocio de los huertos solares con la rebaja de la tarifa subvencionada.

Este PSOE, como siempre, está empeñado en gobernar a la contra. Si la generación que va a tomar el relevo en la dirección del país, la de los treinta años, no vivió el franquismo, le trae la Ley de Memoria Histórica, para remover las tumbas y la concordia  de la transición de 1978.

Si el FMI y los demás organismos internacionales nos advirtieron hace dos años de la crisis de nuestra situación financiera y económica, Zapatero dice que se equivocan y despacha a Solbes, para que no le siga advirtiendo que no puede gobernar con cheques regalos para todos. Y ahora que hace falta inversión directa exterior -hemos bajado a ser el octavo país receptor- propone una reforma fiscal que no se sabe cómo se cocina y que solo va a provocar la huida de capitales.

Un ex alcalde de un municipio de la zona norte de Madrid, con una de las rentas per cápita más altas de España, repetía, con sorna, que a  los ricos hay que protegerlos, porque son una especie en peligro de extinción. En España necesitamos que vengan muchos ricos y que inviertan y gasten dinero. Que no se vayan a los nuevos paraísos  turísticos, sino que vuelvan a Marbella, a Baleares y a los veranos clásicos de San Sebastián y Santander, a dejarse el dinero en los hoteles, casas y restaurantes.

En Europa, Suiza lo tuvo muy claro desde hace mucho tiempo. Es un país que carece de recursos y solo produce relojes y queso gruyere, pero cuida a los ricos. España tiene  mejores valores, cultura, clima, territorio, diversidad…, pero también necesita a los ricos, como sucedió en Villar del Río, el pueblo  que dio la bienvenida a Míster Marshall en la película del genial Luis Berlanga. Zapatero tiene que desautorizar a Blanco y Pajín y ponerles la película  en la sala de cine que Adolfo Suarez montó en La Moncloa.

Y después, los tres a hacer bolos cantando  por las televisiones-Zapatero que intente imitar a Pepe Isbert:

 ”Los ricos han venido, olé salero, con mil regalos, y a las niñas bonitas van a obsequiarlas con aeroplanos; con aeroplanos de chorro libre, que corta el aire, y también rascacielos, bien conservaos en frigidaire”.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *