Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

La gran tormenta energética vuela sobre Europa

Instalaciones del gasoducto Nord Stream en Lubmin, Alemania

EUROPA PRESSInstalaciones del gasoducto Nord Stream en Lubmin, Alemania

Mientras en España asistimos al debate político y energético entre Sánchez y Feijóo de escasa altura y ninguna utilidad, que recuerda el cuento de los conejos que discuten sobre si sus perseguidores son galgos o podencos, en el cielo de Europa se está conformando una enorme tormenta energética.

Y ello a raíz de la decisión del G-7 acordada este viernes imponer desde las naciones de Occidente un tope al precio del petróleo ruso, a lo que Úrsula Von der Leyen ha pedido, desde la Comision de la UE, que dicha medida que ella aplaude se extienda también al precio del gas ruso.

Lo que ha provocado una inmediata respuesta y amenaza desde Rusia, por parte de Dimitri Medvedev (quien hace días anunció el aumento exponencial del precio del gas ruso), advirtiendo que Moscú responderá cortando de una manera inmediata todas las exportaciones de gas y petróleo ruso a la UE, si el G-7 y la UE reducen los precios de sus productos energéticos rusos.

Lo que los rusos ya han empezado a hacer cortando el grifo del gas a la UE a través del gasoducto NS1, con la excusa banal de una avería con fuga de gas y a título de primera advertencia.

Lo que nos indica que la tormenta está en marcha y metería a los europeos de lleno y de manera inmediata en ‘la guerra energética’. Y en situación de emergencia económica y social en el inicio del otoño, tal y como ya se venía pronosticando este verano desde varias instancias internacionales.

El G-7, donde se reúnen los siete países más poderosos de Occidente (USA, Reino Unido, Canadá, Japón, Francia, Italia y Alemania), tomó este viernes la decisión de poner un límite (aún por fijar) al precio del petróleo ruso para reducir los ingresos con los que Rusia financia la guerra de Ucrania. Y a ello se ha sumado la UE pidiendo la extensión del control de los precios al gas ruso.

Naturalmente no parece que la decisión del G-7 sea fruto de improvisación sino de una medida muy meditada y preparada desde hace tiempo, ahora que los países europeos tienen a tope sus reservas de gas y petróleo y están articulando alternativas de otros proveedores. Motivos por los que el G-7 ha dicho basta y ha plantado cara al chantaje de Putin.

El que sin duda puede cortar el grifo del gas, con igual facilidad que el G-7 puede bloquear el transporte del petróleo ruso y no solo el que viaja a los países occidentales.

Se diría que el presidente americano, Joe Biden, que lidera el G-7 decidió coger ‘el oso ruso’ por las orejas y zarandearlo poniendo a Putin ante la gran decisión de cerrar los ‘grifos’ del gas y del petróleo rusos y dejar de recibir el dineral que aún recibe de la UE y de Occidente con el que financia la guerra criminal de Ucrania y amortigua las debilitadas finanzas rusas por causa de las sanciones económicas y monetarias impuestas por Occidente.

Y ya era hora que el G-7, la OTAN y la UE hicieran frente al Putin agresor e invasor de Ucrania que, durante los pasados seis meses, ha puesto en la mayor evidencia a la UE con sus exportaciones de gas y sus amenazas de cerrar el grifo.

Y si la UE aguanta el envite de Moscú, podrá en jaque las finanzas de Rusia que perderá ‘para siempre’ su clientela europea, una vez que la UE reordene el mercado de sus proveedores energéticos, lo que Rusia nunca creyó que podrían hacer.

No obstante y en caso de estallido del bloqueo energético la UE y España ahí incluida se deberán preparar para un muy duro invierno que obligaría en nuestro país a un gran acuerdo político de unidad nacional.

Sobre el autor de esta publicación

Pablo Sebastián

Pablo Sebastián, actual Editor y fundador del diario digital Republica.com, ha sido el primer periodista en fundar un diario exclusivamente digital de habla hispana en España y America, al iniciar esta su etapa profesional y digital en el año 1997 con EstrellaDigital.es, hace ya 25 años.

Pablo Sebastián, nacido en Córdoba en 1947, es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y desarrolló una amplia carrera profesional en la que trabajó en todos los diarios impresos de la Transición: ABC, Diario 16, El Pais, El Mundo y El Independiente que fundó y dirigió.

Asimismo fue delegado del Periódico de Cataluña en Madrid, director de Interviú, subdirector de Tiempo, y corresponsal de EFE, ABC y Cambio 16 en Bruselas. Y más adelante corresponsal de TVE en Paris, después de haber dirigido uno de los telediarios (TD3) de la primera cadena de TVE y haber colaborado en radio con RNE, COPE y Onda Cero.

Pablo Sebastián fue vicepresidente de la APE, Asociación de Periodistas Europeos, y luego secretario general y fundador de la AEPI, Asociación de Periodistas y Escritores Independientes. Tiene en su haber el ‘Premio del Periodismo Europeo, el Premio del Movimiento Europeo, el Premio Luca de Tena, así como el Premio a la Libertad de Expresión. Durante la Transición y en la oposición al franquismo fue representante, durante su estancia en Bruselas, de la Junta Democrática de España ante la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.