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Europa no debe enfrentarse a China

Protestas chinas en Hong Kong por la visita de Pelosi

EFEProtestas chinas en Hong Kong por la visita de Pelosi

Nancy Pelosi, esta política de ‘armas tomar’ que preside en USA la Cámara de Representantes ha provocado, en plena guerra de Ucrania, dos nuevos desafíos internacionales con China y Corea del Norte con sus inoportunas y desafiantes escalas, de pocas horas, de su gira asiática en Taiwán y luego Corea del Sur, lo que de momento ha provocado espectaculares maniobras militares de China en torno a Taiwán y ha enfurecido al loco de los misiles, el presidente norcoreano Kim Jong-un.

Pelosi, que fue el azote de la presidencia de Donald Trump, tiene 82 años, se viste de llamativa manera y desde luego no tiene pelos en la lengua. Y acaba de provocar una crisis internacional entre EEUU y China de consecuencias insospechadas en los ámbitos diplomático, económico, comercial y militar.

Y en esta situación la Unión Europea debería no implicarse en esta crisis en la que sí está implicada la OTAN por haber descalificado a China durante la cumbre de Madrid y en su comunicado final, lo que fue criticado por el Alto Comisionado de la UE, Josep Borrell, al menos en círculos diplomáticos y políticos de la UE.

Y China no es ‘el gigante dormido’, o un ‘tigre de papel’ sino una potencia económica, tecnológica y militar de enormes dimensiones y capaz de hacer frente a los EEUU, y lo que es peor de construir una Alianza con la Rusia de Putin como alternativa declarada y firme a la OTAN.

Y no digamos si el flamante avión de Pelosi decide al término de su gira por Asía hacer una escala en Kiev para entrevistarse con Zelenski, algo que no se ha atrevido a hacer el presidente Joe Biden, al que se le ha escapado de las manos este viaje de Pelosi en el peor momento posible y cuando China estaba a punto de enviar armamento a Moscú.

De momento en Taiwán han visto y oído sobrevolar su territorio a aviones y misiles chinos, cinco de los cuales han caído en ‘aguas económicas de Japón’ provocando una enérgica respuesta del Gobierno de Tokio. Al que respondió Pekín diciendo que no reconoce como japonesas esas aguas cercanas a las aguas ‘territoriales’ de Japón.

Como no reconoce Pekín las 12 millas náuticas de Taiwán en las que ya han entrado los buques de guerra chinos en maniobras consideradas un ensayo general, ‘con fuego real’, para una eventual invasión de Taiwán por China, en la que difícilmente podrían intervenir los EEUU sin que se declare una guerra mundial y un posible conflicto nuclear.

Y esta situación tiene muy preocupada a la Unión Europea, viene de lejos y provocó tensiones en la Cumbre de la OTAN de Madrid donde Josep Borrell ya dijo que la OTAN no debía descalificar a los chinos tal y como finalmente ocurrió en el comunicado final por imposición de Washington, porque China no era nuestro potencial enemigo y si un importante socio comercial.

Pero ahora, Pelosi, Biden, EEUU y la OTAN están empujando a la UE para implicarnos en la muy lejana crisis de Taiwán de la que la Unión Europea se debe de alejar, mientras mantiene relaciones políticas, diplomáticas y comerciales con Pekín. Y no sometidas a los disparates de Pelosi ni a los errores de Biden, que nunca debió consentir esta provocadora gira de Pelosi por Asía que ahora veremos como termina y en la que Europa no se debe dejar implicar. Pero Biden no está física ni políticamente en sus cabales y eso lo saben perfectamente tanto Vladimir Putin como Xi Jinping.

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