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La pesadilla continúa en Cataluña

Yolanda Díaz (d), a su llegada a la tercera reunión de la mesa de diálogo sobre el conflicto en Cataluña

EFEEl Gobierno y la Generalitat celebran la tercera reunión de la mesa de diálogo sobre el conflicto en Cataluña

La pesadilla del ‘sanchismo’ contra España y los españoles ha continuado su arrollador ritmo de crucero en la ‘mesa de diálogo’ catalana celebrada ayer en La Moncloa. Y ello a pocas horas del cierre de curso político en el que la condena del Tribunal Supremo a los altos responsables de las pre jubilaciones y los ERE fraudulentos de Andalucía bajos los Gobiernos de Manuel Chaves y Jose Antonio Griñán ha inundado el debate político.

Y ha destrozado el Comité Federal del PSOE y su llamativa fusión entre los ministros del Gobierno y los altos cargos del PSOE con la que el presidente Sánchez pretendía iniciar un relanzamiento del Partido Socialista en pos de buscar una recuperación electoral del PSOE que no se ve por ninguna parte.

Al final los pactos Frankenstein de Sánchez con los nacionalistas y con UP, unidos a la pésima y populista gestión de la crisis económica se confirman como las causas fundamentales del desplome electoral del PSOE tal y como se vio recientemente en Andalucía.

En este doble sentido el Gobierno ha aprobado para 2023 un techo de gasto de casi 200.000 millones de euros para facilitar en el próximo año electoral la actualización de las pensiones al IPC de 2022, que se aproxima al 8 %.

Y ayer mismo en el campo nacionalista el Gobierno ha apoyado las últimas decisiones de la Generalitat contrarias al 25 % de enseñanza en español en los colegios catalanes en contra de la sentencia del TSJC y de los mandatos del Tribunal Constitucional.

Asimismo Sánchez y sus ministros sin escrúpulos democráticos acordaron, mientras persiguen la enseñanza del Castellano en Cataluña, iniciativas para promocionar el catalán en el Parlamento Europeo.

El presidente Sánchez pedalea cuesta arriba en busca de un otoño político y económico que se presenta amenazante en los campos energético y de la inflación, lo que puede abrir una oleada de protestas sociales, mientras en el conjunto de España crece la indignación con las concesiones soberanistas y políticas a los independentistas vascos y catalanes.

A los que se pretende regalar un plan de ‘desjudicialización’ de la Justicia para evitar, con ayuda del nuevo fiscal general, que se persiga a los jefes de ETA que ordenaron el asesinato de Miguel Ángel Blanco. O para reformar o suprimir el delito de sedición en el Código Penal a fin de facilitar el regreso de Puigdemont a España con un juicio menor y otro indulto como el que, por otra parte, Sánchez ya prepara para Jose Antonio Griñán. Y todo esto a los pocos días de que Sánchez le otorgará a Bildu la potestad de condicionar la Ley de la Memoria Histórica desvirtuando la grave responsabilidad de ETA en los años de la Transición.

Todas estas tropelías anti democráticas y anti españolas que aplauden los ministros del Gobierno y todos, sin excepción, los dirigentes del PSOE solo buscan sola la permanencia de Pedro Sánchez en el poder y nada tienen que ver con el interés general de los españoles. Los que, como lo señalan las encuestas están hartos de esta larga pesadilla sanchista y es por todo ello por lo que ahora se está anunciando el fin del ciclo sanchista y un claro y profundo vuelco electoral.

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