Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Sánchez eufórico y los españoles a su aire 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

EFEEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

Lo que preocupa a los españoles es la inflación, la amenaza energética que se cierne sobre nuestras cabezas, los incendios (como los que ahora están arrasando Las Hurdes y el Parque Nacional de Monfragüe) y también las tan esperadas y merecidas vacaciones de verano que ya están en marcha y que hacía dos años que las estábamos esperando lejos de la pandemia. 

Lo del Debate sobre el ‘estado de la Nación’ sólo le preocupa a los políticos y los periodistas, y según algunas encuestas apenas ha sido seguido por un 35 % de la población y sin apenas interés. Y lo de los impuestos a empresas energéticas y a la Banca no impresiona nada, y las ayudas a los becarios y al abono de los trenes de cercanías, las agradecerán cuando lleguen pero no influirán en el sentido de los votos cuando llegue la hora de votar, en abril de 2023. 

Pero para entonces ya veremos cuál ha sido el último descubrimiento estelar del telescopio Webb, como va la guerra de Ucrania, qué ha hecho Putin con el gas y si se confirma que Trump volverá a ser el candidato republicano a la presidencia de los EEUU como lo está insinuando. 

Y por supuesto para esa fecha ya sabremos cómo va la economía y si tiene un impacto negativo para las empresas, las familias y el empleo. Aunque también es justo decir que a Sánchez le ha salido bastante bien el debate (plagado de mentiras, como en él es habitual) sobre todo porque ha logrado reafirmar la estabilidad de su gobierno y el apoyo de los nacionalistas para lo que queda de la legislatura. 

Lo que no es poco y aún está pendiente de confirmación si estos aliados le  aprueban a Sánchez los nuevos Presupuestos Generales para 2923, lo que aún está por ver. Y lo que probablemente obligará a Sánchez a pagar a UP, ERC, PNV y Bildu otra ronda de concesiones políticas y económicas como las que ha tenido que pagar estos días para salir airoso del Congreso. 

Y la oposición ¿qué tal? Pues lamentándose por los pasillos de la Cámara y en el caso de Feijóó descalificando a Sánchez por un lado y por otro dando apoyo a Sánchez en varias votaciones como lo del aumento del gasto en la Defensa, la ampliación de la base de Rota y el decreto contra la inflación. Es decir Feijóo es otro aliado más de Sánchez que lo socorre cuando le fallan los apoyos del grupo Frankenstein. 

O sea que Feijóo en sus ratos libres y cuando ve que Sánchez no está de parranda con Otegui, Junqueras, Ortuzar e Iglesias, aprovecha para tomarse unas copas con Sánchez y sacarle las castañas del fuego. 

Luego el jefe del PP dice que el presidente destruye las instituciones, lo que es cierto, pero con la ayuda de Feijóo. El que a fuer de ‘moderado’ se ha convertido en un inesperado ‘comodín’ que Sánchez (que acabar de meter la mano en el poder judicial) utiliza cuando le conviene para completar así su abanico de alianzas extremas incorporando a su corte presidencial al líder -o lo que sea Feijóo- de la pretendida oposición del PP. 

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