Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Sánchez sobreactúa y Feijóo disimula

Segunda jornada de la cumbre de la OTAN en Madrid

EFEPedro Sánchez

Que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ande diciendo -como lo acaba de hacer en el diario El País- que en España ‘poderes ocultos’ de la derecha económica (y sus ‘terminales mediáticas’) en connivencia con el PP han pretendido ‘derrocar’ el Gobierno de España y ahora quieren ‘socavar’ el ‘Estado del Bienestar’ para privatizar las pensiones y la sanidad, es algo que debería llamar la atención de los médicos del Palacio de La Moncloa.

Semejantes disparates unidos a la desmedida euforia de Pedro Sánchez, por los resultados y las colecciones de fotos de la Cumbre de la OTAN en Madrid, permiten pensar que el presidente del Gobierno está siendo víctima de un trastorno psicológico o enajenación mental, que esperemos que sea pasajero, porque su comportamiento de los últimos días deja y mucho que desear, y no es el propio ni adecuado de un primer gobernante de la OTAN y de la UE.

Quizás las declaraciones de Sánchez sobre la ‘conspiración judeo masónica’ del poder económico y sus terminales mediáticas ‘compinchadas’ con el PP, iba dirigido exclusivamente a los miembros de su Ejecutiva Federal que hoy se reúne en Madrid bajó el síndrome de la gran derrota de Andalucía y de las últimas encuestas,.

Como la de ayer en El Mundo de Sigma-2, que le da al PP el 30,2 % de intención de voto y unos 133 diputados y al PSOE 24,9 % de votantes y 95 diputados. Mientras que a Vox se le sitúa en el 15,4 % en los votos y con 48 escaños y UP se queda en el 10,7 de votos y 25 diputados.

Unas malas noticias para Sánchez que el presidente conocía de antemano y que demuestran que el cambio de ciclo político que se inició en Andalucía y que sus barones regionales (‘los monaguillos’ del PSOE según García Page) temen y sufrirán en la primavera electoral de 2023, ya está aquí.

Y acompañado de la inflación con riesgo de recesión y la amenaza de un duro otoño/invierno si Putin le corta el gas a la UE. Y no digamos si Argelia hace algo parecido con España, lo que tampoco hay que descartar. Y lo que se convertiría en un auténtico desastre nacional por causa de la decisión de Sánchez de entregar la posición española sobre la soberanía del Sáhara a Marruecos.

Tras la bonita y muy social cumbre de la OTAN en Madrid -Albares ya ha metido la pata en Mali anunciando que la Alianza Atlántica intervendrá en ese territorio a la primera oportunidad- ahora viene la resaca del aumento del gasto militar y de reforzar la base de Rota con otros dos destructores USA, a lo que se opone Podemos y sobre lo que ya veremos qué dice y hace el PP.

Y de Unidas Podemos y de sus disparatados ministros empiezan a estar hartos, aunque no lo digan, los más notorios miembros del Comité Federal del PSOE, a los que Sánchez les quiere colocar el mantra de la conspiración judeo masónica y económica. El nuevo juguete político-dialéctico con el que Sánchez pretende sustituir la imagen fracasada de Vox como el Lobo Feroz de la extrema derecha, que no le funciona como se vio en el Sur.

Y ¿qué dice de todo esto el líder del PP y de la Oposición, Alberto Núñez Feijóo? Pues de momento no dice nada porque le han recomendado que se calle, que siga jugando a lo del político moderado, y no entre en el cuerpo a cuerpo con Sánchez porque es peor.

O sea que Feijóo disimula, silba y mira al tendido y se hace el gallego en Madrid mientras duda si aprobarle (por eso de que la OTAN es de derechas) los compromisos atlánticos de Sánchez en el Congreso de los Diputados, o si rompe la baraja y le dice al Presidente: arregle la votación con sus socios de UP o céselos si quiere los votos del PP.

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