Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Feijóo el nuevo ‘acólito’ de Sánchez 

reunión Sánchez y Feijóo

MoncloaFeijóo y Sánchez

Si bien es cierto, como lo reconoce Emiliano García Page, que los barones regionales del PSOE son simples ‘monaguillos’ a las órdenes del ‘sumo sacerdote’ que es Pedro Sánchez, también es verdad que el líder del PP y de la Oposición Alberto Núñez Feijóo no pasa de ser el ‘acólito’ que ayuda a Sánchez en la ‘santa misa’ -a veces entre tinieblas- que el presidente oficia en el altar del poder. 

No en vano Feijóo es incapaz de exigir a Sánchez la expulsión de todos los ministros de UP del Gobierno como condición previa para apoyar en el seno del Congreso de los Diputados cualquier propuesta, de las que se dicen ‘de Estado’, que Sánchez someta a votación de la Cámara. 

Como va a ocurrir en los próximos días con motivo del aumento en 1.000 millones de euros del gasto militar, y de la ampliación, de cuatro a seis del número de destructores USA desplegados en la base de Rota, de acuerdo con los compromisos que el presidente Sánchez contrajo con la OTAN y el presidente Joe Biden en la reciente Cumbre de Madrid. 

Pero Feijóo, el acólito de Sánchez, no se atreverá a votar en contra de las dos propuestas, si Sánchez no expulsa del Gobierno a los ministros de UP. En primer lugar porque la derecha española siempre está a las órdenes de todo lo que mande Washington, incluso a la hora de declarar una guerra en Irak como hizo Aznar desde las Azores sobre un montón de mentiras. 

Y en segundo lugar porque Feijóo es un ‘señor de provincias’ despistado que desconoce los verdaderos juegos del poder. Y que se esconde detrás de su auto proclamada ‘moderación’ para no asumir las responsabilidades que le corresponden como líder de la Oposición y presunta alternativa al régimen imperante y autocrático de Sánchez. 

El que denuncia Feijóo como invasor de las instituciones del Estado y al que, a la vez, protege Feijóo en aras de un falso ‘interés general y nacional’ que no es otro que el interés personal de Sánchez para permanecer en el poder. 

Y preguntamos ¿por qué no exige Feijóo a Sánchez la expulsión de todos los ministros de UP del Gobierno? Pues porque no se atreve y teme que le llamen de la embajada de los EEUU -que no organizó un encuentro de Biden con Feijóo- o por miedo una campaña mediática de Sánchez acusándolo de estar con el flanco radical del Congreso. 

Pero Feijóo debería a su vez preguntarse: ¿por qué Sánchez no quiere cesar a los ministros de UP que tantos problemas le crean? Pues muy sencillo: porque Sánchez necesitará a finales de 2023 y tras las elecciones generales los escaños de UP para, en compañía de los que saque el PSOE (que serán menos que en 2019) y los nacionalistas renovar el Gobierno Frankenstein. 

Y para ello Sánchez necesita que Yolanda Díaz -futura lideresa electoral de UP y de la izquierda radical- siga de vicepresidenta del Gobierno y disfrute de la notoriedad política y mediática que le ofrece el cargo. De lo contrario UP y el PSOE bajarán en escaños de una manera notable a finales de 2023 y el PP de Feijóo podrá gobernar. 

Pero todo esto no lo entiende Feijóo y además parece que lo de ejercer de líder implacable de la oposición -como si lo fue Pablo Casado- le da pereza. Vamos que como decía Rajoy, otro gallego diletante, eso sería ‘un lío’ que le complica la vida a Feijóo. El que ahora que, deslumbrado por los destellos de la gran victoria de Moreno en Andalucía, está convencido de que el poder le caerá del cielo en las manos como el ‘maná’ y sin que tenga que mover un dedo y arriesgar. 

Lo que demuestra que Feijóo no conoce bien a Sánchez ni la capacidad enorme que tiene de manejar y manipular las instituciones y los poderes públicos y privados a su favor. Y puede que cuando Feijóo empiece a saber cómo las gasta el primer inquilino de La Moncloa ya sea demasiado tarde. Lo que no podrá decir entonces Feijóo es que nadie le avisó. 

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