Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

La España del ‘descontento’ ya está aquí

Reunión de la Ejecutiva del PSOE

EFEEjecutiva PSOE

Mucho se está hablando en el Reino Unido, en plena oleada de huelgas del transporte, del ‘invierno del descontento’ que se cierne sobre la cabeza ya amenazada del primer ministro Boris Johnson que parece obligado a pasar las vacaciones de verano en ‘capilla’ y, simbólicamente, en los aposentos lúgubres de la Torre de Londres.

La célebre frase de Ricardo III ‘winter of our descontent’ -el invierno de nuestro descontento- no es un futurible en España porque el ‘descontento’ nacional ya está aquí. Y no habrá que esperar al otoño o el invierno, ni al paquete de las medidas económicas anti crisis del Consejo de Ministros extraordinario del sábado, ni a la limosna de los 300 € para los pobres, y gasolina barata para desfavorecidos, ni al castigo de más impuestos para las eléctricas.

Nada de eso va a cambiar el rechazo a Sánchez y su gobierno, y al fracaso de sus modales no democráticos, alianzas impresentables y a sus políticas equivocadas, como se acaba de comprobar en las elecciones de Andalucía. Un tsunami contra Sánchez y contra el PSOE en su territorio más favorable, donde además se estrelló la izquierda radical, Vox no avanzó como quería y Cs desapareció.

Los españoles han dicho ¡basta! en el Sur y quieren otro modelo y también otras cosas que en dichas latitudes las representa con moderación Juanma Moreno Bonilla. Tras cuya estela debe caminar Alberto Núñez Feijóo sin hacer caso a la celosa Isabel Ayuso que promete no cambiar ni siquiera ‘un milímetro’ su discurso bronquista y su alineamiento a Vox.

El régimen ‘sanchista’ del Gobierno Frankenstein se apaga con el fracaso en el Sur. Y Sánchez no tiene en el Gobierno ni en el PSOE nuevos equipos de recambio para relanzar el Ejecutivo y su partido porque ya se encargó él de que no hubiera nadie a su alrededor con las ideas claras y luz propia.

A Sánchez solo le queda intentar amortiguar los efectos del ‘descontento’ otoñal que se le vienen encima, cuando pase el espejismo de un plácido y turístico verano. Lo que le será imposible de lograr porque los indicadores macro económicos de dentro y fuera de España anuncian con la inflación tirando del carro que de aquí a final de año todo irá a peor.

A Sánchez solo le queda soltar lastre por la borda a ver si remonta el vuelo, rompiendo primero con sus aliados nacionalistas (PNV, ERC y Bildu) y luego con sus socios de Gobierno (UP, ECP e IU), a ver si le sirve de algo ante las elecciones municipales y autonómicas de la primavera de 2023. Las que probablemente seguirán la senda y la orientación política que el pasado domingo vimos en Andalucía.

Y si este pronóstico se confirma a Sánchez solo le quedará anunciar que se retira del cartel electoral del PSOE, y que se quedará en Moncloa hasta que concluyan los comicios generales porque quiere presidir el Consejo de la UE que le toca a España en el segundo semestre de 2023.

El ‘descontento’ ha llegado y se que quedado entre nosotros de aquí hasta el final de la legislatura salvo un, ahora no previsible, adelanto electoral. Y ese ‘descontento’ estará presente en las próximas elecciones en las que al sanchismo y los demás aliados Frankenstein ya no les resultará fácil pasear el fantasma de Vox que en Andalucía se esfumó contra todo pronóstico y a su pesar.

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