Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

El Sáhara y el ‘eje del mal’ de Putin

EIJÓO Y MORENO EN MÁLAGA

EFEFeijóo

El líder del PP Alberto Núñez Feijóo está aprovechando, de cara al 19-J de las elecciones andaluzas del próximo domingo, el vuelco, inexplicado, que en la política exterior ha dado el presidente Pedro Sánchez en su relación con Marruecos reconociendo la soberanía marroquí del Sáhara Occidental, la que rechazan la mayoría de los españoles, andaluces incluidos.

Pero Feijóo y el PP, si llegan al poder en 2023, no rectificarán ese vuelco en el Sáhara y mantendrán la decisión de Sánchez con el argumento de que el régimen autocrático de Rabat está del lado atlántico y europeo, en el nuevo marco geo estratégico que ha provocado la invasión de Ucrania por Rusia. Y que sitúa a Argelia -como lo propaga el ministro Albares de Exteriores-, en el nuevo ‘eje del mal’ liderado por Vladímir Putin.

Ese reencuentro entre Sánchez y Feijóo en política exterior sería mayor si, tras los comicios autonómicos del 19-J, el PSOE andaluz de Juan Espadas facilitara al PP de Juanma Moreno, con su abstención, la investidura y la gobernabilidad en ‘el Sur’ impidiendo la entrada de la candidata de Vox, Macarena Olona, en la Junta de Andalucía.

Lo que no hará nunca Feijóo es romper la nueva relación de España con el régimen de Mohamed VI a propósito del Sáhara en línea con lo que ya han hecho otras potencias occidentales como EEUU, Francia, Alemania e Israel, país ‘dueño’ del programa Pegasus (ojo con él).

De momento solo Italia, se ha puesto de perfil para lograr un gran contrato de aprovisionamiento de gas argelino que el gobierno de Draghi explotará a través del Transmed, el gasoducto que une a ambos países, al tiempo que Italia espera sustituir en Argelia a las empresas españolas que trabajan en la prospección y explotación en yacimientos argelinos de gas y petróleo.

El apoyo de la UE a España en su tensión comercial con Argelia aparca, por el momento, los misteriosos argumentos -y la versión posible del ‘chantaje’ a Sánchez con el espionaje marroquí de Pegasus- que tenía Sánchez para justificar en este momento la entrega de la soberanía del Sáhara al gobierno marroquí. Ahora Sánchez ya tiene una excusa y hablará de Rusia y del ‘eje del mal’ como hizo Aznar para justificar la mentirosa e ilegal segunda guerra de Irak.

Un Aznar que ha perdido la cabeza, que está con USA y la OTAN pero en contra de la UE y que se dedica a presumir de su ridícula reconquista del islote de Perejil. Pero que sería incapaz de rectificar el acuerdo de Sánchez con Marruecos a propósito del Sáhara. Y un Aznar que dice que le gustaría trabajar con Feijóo (en los ámbitos de Defensa y Exteriores), pero que se cuide el gallego de consentir esa intromisión aznarí -como se lo advertirá Rajoy- si no quiere tener más problemas de los que les esperan si llega al poder, lo que todavía está por ver.

Por todo ello podemos decir que Feijóo ha estado poco ‘fino’ en su apoyo a Argelia en esta crisis y desde luego no ha dicho, ni lo dirá, que si él llega a la presidencia del Gobierno de España volverá a imponer la equidistancia entre Argelia y Marruecos en la cuestión del Sáhara. Feijóo hará lo que le digan en Washington que será que hay que dejar ‘las cosas del Sáhara como están’.

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