Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Podemos y PP le complican a Sánchez la legislatura

Casado

Con los PGE de 2022 aprobados, la pandemia a la baja y los fondos de la UE a su alcance para un reparto discriminado y selectivo, al presidente del Gobierno Pedro Sánchez se le presentaba una camino cómodo y expedito para avanzar por la segunda mitad de la legislatura.

Pero las tornas han cambiado y Pablo Casado, que parecía inmerso en sus problemas con Isabel Ayuso, ha tomado la iniciativa con las elecciones del 13 de febrero en Castilla y León, relanzando con ellas una secuencia que se inició con la sonada victoria del PP en Madrid y que ahora seguirá en la cita de CyL, y muy pronto también en Andalucía y Murcia, todos ellos escenarios buenos para el PP y malos para el PSOE.

Y lo que es peor su el segundo gran proyecto político de Pedro Sánchez, la ‘reforma laboral’, está bloqueada por sus aliados nacionalistas de PNV, ERC y Bildu que exigen una contra reforma de última hora, y mientras Podemos se niega a que Cs les ayude en la convalidación del Decreto de la reforma laboral y ademas le ha abierto a Sánchez otros tres conflictos en el interior del Ejecutivo.

El primero con un desafío personal del ministro Garzón al presidente y a los ministros de Presidencia, Agricultura y Portavoz, a propósito de las macro granjas de ganado vacuno que según Garzón producen carne de una peor calidad y de animales maltratados.

El segundo a propósito de la crisis de Ucrania donde los ministros y los dirigentes de Podemos, Pablo Iglesias incluido, se han puesto del lado de Rusia y del dictador Vladimir Putin y en contra de la OTAN, la UE y EEUU. Y también contra el propio Sánchez. Al que UP ha criticado desde dentro del Gobierno por el envió de fuerzas militares españolas al Este de Europa, lo que decidió el presidente español, de acuerdo con la OTAN, la organización Atlántica que tiene previsto celebrar una cumbre decisiva en el mes de junio en Madrid.

Y el tercer conflicto de Podemos contra Sánchez es sobre Cataluña donde los ministros de Podemos Subirats e I. Montero se han declarado a favor de la celebración de un referéndum catalán de autodeterminación, el que sería ilegal e inconstitucional. Llegando incluso I. Montero a hablar del País Vasco, Cataluña y España como entidades políticas distintas e independientes.

Todo ello demuestra la ruptura interna del Gobierno de coalición y deja a Pedro Sánchez en una posición de franca debilidad. Lo que podría ser aprovechado por Pablo Casado para la presentación en el Congreso de los Diputados a mediados de marzo -entre las elecciones de CyL y Andalucía- de una moción de censura contra el presidente Sánchez.

Moción que por falta de apoyos la podría perder el PP pero que le permitiría a Casado asumir protagonismo frente a Ayuso y Abascal y dejar en pésima situación a Sánchez, en la antesala de los comicios andaluces y después de las embestidas que el presidente sufre de sus socios de Podemos y de sus aliados del nacionalismo separatista vasco y catalán.

Utilizando Casado la censura para subrayar también la mala situación de la  economía por causa la imparable inflación, la deuda y el déficit del país. Lo que ya afecta a la baja a las previsiones oficiales de la macro economía del país  y a la muy difícil situación de la micro economía familiar, sobre la que Caritas acaba de  publicar un informe en el que se dice que 11 millones de españoles está en situación de ‘exclusión social’ y muchos de ellos de  ‘pobreza’.

La moción de censura de Casado tendría más sentido si Sánchez, como ya lo hizo en años anteriores, no convoca en el Congreso de los Diputados el debate sobre ‘el estado de la nación’. Lo que Casado forzará con la moción de censura si Sánchez rehuye del cuerpo a cuerpo con el líder del PP y de la Oposición. Al que Sánchez lleva más de ocho meses sin llamar y al que aún presiona, desde los medios de comunicación, para que le salve la reforma laboral lo que nunca ocurrirá.

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