Vacunas para niños y más control de la movilidad

vacunación en el Wanda Metropoliano

| Comunidad de Madrid

El ascenso de la pandemia del covid 19 en toda Europa y a pesar del alto índice de vacunación de algunos países -como por ejemplo ocurre en Portugal- obliga al Gobierno de España de Pedro Sánchez y a los de las CC.AA. a reforzar las precauciones, rebajar márgenes de movilidad, exigir el pasaporte covid en centros de trabajo, administraciones y lugares de ocio y a intensificar las rondas de vacunación.

Por ejemplo aplicando la vacuna Pzifer a los menores de entre 5 y 11 años tal y como lo acaba de autorizar la agencia europea del medicamento (EMA) lo que parece que pondrá inmediatamente en marcha el Gobierno en línea y de acuerdo con las CCAA.

De lo contrario la incidencia del covid en España, que no deja de subir aunque menos que en otros países, acabará impactando en nuestro país y provocando un daño muy importante en la reactivación de la economía y el empleo.

Y ello en un tiempo en el que los macro indicadores económicos dan muy malas noticias a España y desde Bruselas se avisa al Gobierno de Sánchez -que está eufórico por la aprobación de los PGE en el Congreso- del alto nivel del gasto de las cuentas de 2022 y del claro retraso en la preparación de las propuestas españolas para recibir los fondos de la UE.

Y todo cuando la crisis interna del PP se mantiene viva y sumida en un laberinto de reproches en el que ha hecho acto de presencia Aznar con el objetivo de que Casado se rinda ante Ayuso, y pierda liderazgo, autoridad y votos, mas de los que ya ha perdido desde que Ayuso inició el desafío a la dirección nacional del PP.

Está bien que el Ministerio de Sanidad acelere terceras dosis de vacunación ante el empuje de la nueva ola en Europa (Alemania superó ayer los 75.000 contagios en un día), pero todo anuncia que las próximas semanas con las fiestas de Navidad -y con entradas de turistas extranjeros- se van a convertir en espacios de un máximo riesgo para España, como ya ocurrió en los años anteriores.

De manera que la clave de la situación es triple: menos movilidad, más vacunas y pasaporte covid. Lo que debería estar acompañado de un criterio homologado de los distintos juzgados de España, algo que por el momento parece imposible de lograr salvo que las demandas sobre los casos lleguen al Tribunal Supremo y se dicte una sentencia razonable que todos tengan que acatar.

De igual manera que urge una estrategia política única y homologada entre las distintas administraciones autonómicas y municipales que regentan los primeros gobernantes afines al gobierno de Sánchez y a la oposición. Una vez que parece claro, en el beneficio del interés general, que la Sanidad no puede volver a ser un campo de batalla política porque están en juego la vida y la Salud de los españoles y esa debe ser la única preocupación y la absoluta prioridad.