Los PGE 2022, el tercer gran logro de Sánchez

Rueda de prensa Gabriel Rufián

| Europa Press

A cada uno lo suyo y al presidente Pedro Sánchez hay que reconocerle que el apoyo anunciado por ERC a los Presupuestos Generales de 2022 es para él un gran triunfo político porque, sumados a los de UP, Bildu, PDeCAT, MP y otras minorías, garantizan al jefe del gobierno una mayoría absoluta de 181 diputados para aprobar los PGE, a la que también puede sumarse el PNV.

Lo que constituye la seguridad para Sánchez de poder concluir sin ningún problema la legislatura hasta finales de 2023. Para celebrar antes del 10 de diciembre de ese año las elecciones, salvo que el presidente decidiera un adelanto electoral lo que al día de hoy no parece previsible.

El apoyo decisivo de ERC solo tiene un argumento: el indulto que Sánchez les concedió a los trece golpistas condenados en el Tribunal Supremo por los delitos de sedición y malversación en el golpe catalán de otoño de 2017. Indultos de los que se benefició especialmente el jefe del golpe y líder de ERC, Oriol Junqueras, que se ha librado de cumplir los 10 años de cárcel que le quedaban y, por ello y agradecido, Junqueras ahora le aprueba a Sánchez los PGE de 2022.

Lo que anuncia un triangulo de estabilidad en torno al presidente en el que están el PSOE, UP y ERC. Pero incluso si se rompiera este pacto tripartito Sánchez también podría acabar la legislatura gobernando en minoría -como hizo tras la moción de censura a Rajoy en junio de 2018 hasta su investidura en enero de 2020-, a sabiendas que los PGE de 2022, que todavía se han de votar, se pueden prorrogar un año en caso de que no se lograra un acuerdo parlamentario para los PGE de 2023.

Estamos sin duda ante un triunfo político de Pedro Sánchez que se suma a otros dos importantes que han marcado la primera mitad de la legislatura: el logro en Bruselas de los 140.000 millones de euros (mitad en ayudas y mitad en créditos) para la recuperación de la economía española; y las altas cotas de vacunación logradas en España, que por ahora nos ponen a salvo de la amenazante ‘sexta ola’ del covid.

En el deber de Sánchez figura el deterioro de la cohesión nacional española, la mala gestión de la crisis económica y energética -no cumplirá a finales de año, su promesa de igualar el coste de la electricidad en 2021 con 2018-, y el deterioro de la vida democrática e institucional del país.

Pero el Presidente espera que completando el proceso de vacunación y con la llegada a España de los fondos europeos -a nada que logre un buen pacto sobre la reforma laboral- la situación económica y el empleo mejorarán. Y si mejora la crisis energética y el comercio internacional con mayor motivo y en la espera de que en el centro y el norte de la UE se controle la nueva oleada del covid, para favorecer el regreso del turismo a España que tan importante es para nuestro país.

Sánchez confía en la mejora de la situación y cree tener viento de popa en las velas de su gobierno. Y en los próximos dos años asumirá protagonismo internacional en la Cumbre de la OTAN en Madrid (29 y 30 de junio de 2022) y durante la presidencia española -de Sánchez- del Consejo Europeo en el segundo semestre de 2023.

Por todo ello -y a pesar de posibles adelantos electorales en Andalucía y en Castilla León, promovidos por el PP-, no parece previsible un adelanto electoral en España.

Más bien al contrario, se espera que Sánchez culmine sin problema alguno la legislatura tras confirmarse ayer el acuerdo final sobre los PGE que para Sánchez se convierte en un triunfo y motivo de gran satisfacción. Y además mientras en el PP, el primer partido de la oposición sigue la batalla interna y a su izquierda aún no está nada claro cómo se integrará UP en la plataforma de Yolanda Díaz, mientras el PSOE es un remanso de paz a las órdenes de Sánchez y al mando del poder.