El Black Friday de Sánchez en los PGE 

Pedro Sánchez

El presidente Sánchez se ha sumado a las rebajas del Friday para lograr, lo antes posible, la aprobación de los PGE de 2022 y garantizarse con ello su permanencia en el poder hasta finales de 2023.

Así se aprecia en su ataque, a petición de ERC, a la Ley de Amnistía de la Transición y lo mismo le ocurre ahora con el pago al contado de la última exigencia de Bildu tras decidir Pedro Sánchez que Euskal Televista tenga presencia y cobertura en Navarra para promocionar en los programas para niños y jóvenes el Euskera en la Comunidad Foral en el menoscabo del idioma español.

En línea con lo que él PSOE está haciendo en Cataluña, Baleares y hasta en Asturias construyendo en España una absurda Torre de Babel con lenguas y dialectos que no tienen proyección alguna fuera de ámbitos regionales. Y, en consecuencia empeorando la pérdida de la cohesión y la soberanía nacional en el conjunto del país.

Naturalmente, y tras haber recibido la cesta navideña que Sánchez envió a Bildu con la extensión a Navarra de la televisión vasca, Arnaldo Otegui salió, simbólicamente hablando, al balcón del chupinazo de Pamplona y anunció que Bildu apoya los PGE de 2022 de su benefactor el Presidente Sánchez.

El presidente a quien por nada del mundo se le cae la cara de vergüenza y que, vía PNV, les ha concedido también a Bildu la competencia de prisiones para acercar y facilitar la libertad de los presos de ETA.

Un Sánchez que pronto nos anunciará las rebajas de Friday que le ofrecerá a ERC -lo de la ley de amnistía le parece poco a Aragonés - y al PNV. Además de voluminosas concesiones económicas de los PGE y los Fondos de la UE, unos ‘cheques regalo’ que van camuflados, entre polvorones y mazapanes, en las cestas navideñas que La Moncloa mandará este año a sus aliados.

Aunque lo que más preocupa a Sánchez son los inquietantes movimientos de Pablo Iglesias en UP contra Yolanda Díaz porque en UP piensan que Diaz quiere cargarse Podemos. Y la reciente amenaza de ruptura del Gobierno (con el bloqueo de los PGE) del que fuera fundador de Podemos que ya está viendo un pacto secreto de Sánchez con Yolanda contra UP y sospechosas actuaciones de la fiscalía y los medios afines al Gobierno contra la presunta financiación ilegal de Podemos.

Cuidado con Iglesias y ojo con la reforma laboral porque si Sánchez apoya a la CEOE en la reforma laboral, con la bendición ‘pactista’ de Yolanda Díaz, Belarra y Montero, que están de uñas con Yolanda por haber sido excluidas del que Casado llamó ‘el aquelarre’ de Valencia, pondrán el grito en el cielo y en ese caso ya veremos que pasa con Sánchez y los PGE.

Aunque llegado ese caso Sánchez no dudará en tirar por el balcón de La Moncloa al presidente Garamendi de la CEOE, digan lo que digan Calviño y la UE porque con sus PGE de 2022 no se juega. Y mucho menos después de lo que Sánchez lleva gastado en las compras de votos de sus aliados.

Y eso lo saben Iglesias y sus compañeras Belarra y Montero, como también saben que el día que Sánchez tenga en su bolsillo los PGE, y una vez que pasen las fiestas navideñas y Reyes Magos, el presidente puede prescindir de los ministros de UP, con la misma facilidad que cesó a Calvo, Redondo y a Ábalos en un santiamén.