El gobierno andaluz es un polvorín

El gobierno de Andalucía que preside Juanma Moreno se ha convertido en un polvorín donde, de manera temeraria, está fumando con demasiada soltura y el correspondiente riego, el vicepresidente de Cs Juan Marin. El que se ha ratificado en la afirmación -cazada en audio por la Cadena SER- de que no tiene sentido -‘es estúpido y una hipocresía’, dijo- debatir unos nuevos Presupuestos para 2022 cuando se está en vísperas electorales.

Palabras que han caído como bombas en el PSOE y Vox de Andalucía con los que Moreno y Marín intentaban negociar, a dos manos y en paralelo, los PGE del Sur. Los que ahora más que nunca están en el alero y podrían ser aparcados, renovando los actuales, hasta la próxima cita electoral de finales de 2022.

Como consecuencia de este incidente PSOE y Vox han presentado en el parlamento andaluz sendas enmiendas a la totalidad de los PGE de Juanma Moreno, lo que anuncia que no saldrán y posiciona a todos los partidos en modo electoral, aunque falta más de un año para el final de la legislatura, salvo que Moreno decida adelantar las elecciones, lo que en ningún caso se debe descartar.

En tocado la ‘confesión’ de Juan Marín ha dejado en pésima situación al vicepresidente y líder de Cs en el Sur cuando las últimas encuestas le ofrecen un pésimo resultado al partido de Inés Arrimadas en Andalucía. El que podría pasar de 21 a 2/3 escaños, mientras el PP subiría de 26 a 44/46 diputados, el PSOE se quedaría más o menos como está en 33 escaños o en 32/34, Vox subiría de 12 hasta 14/16 (siendo decisivos para la formación de un gobierno del PP), mientras que Adelante Andalucía se quedaría en 1/2 y Podemos en 10/12.

De manera que una vez más, y como les viene ocurriendo desde hace dos años, en los comicios generales del 10-N de 2019, y este año de 2021 en las elecciones del 14-F en Cataluña y sobre todo del 4-M en Madrid, Cs avanza con paso firme hacia su desaparición.

Y en Andalucía con más razón tras la metedura de pata de Marín porque los deja de mentirosos y en pésima evidencia. Aunque lo que dijo Marín es de sentido común pero no se corresponde con lo que su gobierno hacía y decía pretender mientras negociaba los PGE con PSOE y con Vox, a los que les ha tomado el pelo.

Al nuevo PSOE de Juan Espadas en menor medida, porque no pensaban votar los PGE de Moreno. Pero sobre todo han engañado a Vox que, a partir de ahora, utilizara la batalla andaluza como una palanca en la tensa relación que mantienen Abascal y Casado en la política nacional.

Con lo que volvemos a la pregunta que se plantea sobre el actual horizonte político y electoral español: ¿para qué sirve votar a Cs, si a nivel nacional y con un ajustado 3% de votos que le otorgan las encuestas solo lograrían un escaño nacional, y en Andalucía con un 5 % de votantes 2 ó 3 diputados?

Pues esos bajos porcentajes de los votantes que le quedan a Cs, y siguen cayendo sin cesar, son votos ‘perdidos’ y sus posibles pocos escaños no servirán para nada -salvo mágica carambola- para apuntalar un gobierno de Casado en La Moncloa, o de Moreno en San Telmo, porque en ambos casos los que serán decisivos en el centro derecha serán los diputados de Vox.

Y que se preparen Moreno y el PP porque si se confirman los resultados de las últimas encuestas de Andalucía Vox exigirá entrar en el Gobierno del Sur de manera lógica y ello retumbará en la política nacional. Salvo que Cs se una al PP antes de las elecciones y en ese caso Moreno logre una mayoría absoluta para gobernar.