Ayuso vuelve a la carga contra Casado

Cuando el Gobierno de Pedro Sánchez atraviesa una grave crisis interna, por causa de la reforma laboral, en el Partido Popular Isabel Ayuso ha vuelto a lanzar su particular batalla interna contra Pablo Casado, al que pretende echar del liderazgo del PP para convertirse ella en candidata oficial en las próximas elecciones generales de 2023, si logra alcanzar la presidencia del PP madrileño para convertirla en ariete contra el líder del Partido Popular.

Una operación a la que probablemente no es ajeno José María Aznar, con Miguel Ángel Rodríguez como urdidor de una trama desestabilizadora de Casado, en colaboración Cayetana Álvarez de Toledo y Esperanza Aguirre (la Reina de la charca de las ranas de la corrupción de Madrid), que pretenden convertir la Comunidad madrileña en ‘el cortijo’ de FAES, o ‘el ‘rancho de Ansar’ como dijo George W. Bush de Aznar en su vista a España.

Trama donde colaboran de manera sorprendente y al unísono los diarios conservadores El Mundo (donde ayer se tildaba de Judas a García Egea), y ABC, que anunció en portada el editorial de: ‘El PP se equivoca de pleno’.

Dos medios conservadores que no solo apoyan a Ayuso para la presidencia del PP de Madrid sino que atacan a Casado y promueven el liderazgo de la madrileña para hacer frente a Pedro Sánchez en 2023. A la vez se que se muestran partidarios de un proceso de fusión, o un pacto electoral, entre Santiago Abascal (Vox) e Isabel Ayuso (PP) en pos de una ‘Santa Alianza’ del nuevo nacionalismo conservador español.

Una Alianza en línea con el discurso de José María Aznar -cuya sombra se proyecta contra Casado, como en su día contra Rajoy- para favorecer una ‘refundación del centro-derecha español’, sobre la base del populismo que Ayuso exhibió en Madrid con su victoria en las elecciones del 4-M que ella considera un éxito personal, sin valorar el suicidio colectivo de Cs que fue determinante y la causa principal de la amplia victoria del PP.

Mientras, desde la dirección nacional del PP el presidente Pablo Casado y su secretario General, Teodoro García Egea, parecen decididos a impedir las pretensiones de Ayuso en el PP de Madrid y promueven la candidatura de José Luís Martínez Almeida para la presidencia madrileña del PP, sin por ello descartar que continúe la actual gestora del PP madrileño, si Ayuso, a la que acusan de descarada ‘deslealtad’ a Casado, insiste en optar al cargo.

Como lo recordó ella ayer en Madrid en sus declaraciones varias, por tierra, mar y aire, a los medios, sin ánimo alguno de apagar este nuevo incendio en el PP que ella acaba de provocar haciéndose la ‘mosquita muerta’ a la que ‘solo le preocupan los madrileños’ (sic) a los que les anunció una bajada de impuestos que Sánchez probablemente suspenderá.

Una Ayuso que intentó dinamitar la Convención Nacional del PP de Valencia, a la que llegó tarde y a la fuerza, y en la que sin decir la verdad declaró su respeto por el liderazgo de Casado, afirmando que su ‘sitio’ y su ‘máxima aspiración’ política era la de gobernar Madrid.

Lo que es absolutamente falso como lo está demostrando con sus nuevas invectivas para adelantar el Congreso del PP madrileño al mes de marzo, a pesar de que está previsto para el mes de junio de 2022, o puede que para el mes de diciembre si Ayuso insiste en el ataque a Casado.

Y a la espera estamos de ver que dicen y como se posicionan los barones y presidentes del PP en Galicia, Castilla León y Andalucía, Feijóo, Mañueco y Moreno, a los que perjudica política y electoralmente el giro hacia la extrema derecha que promueve Ayuso en Madrid, que espantaría, como poco hacia la abstención a dirigentes y votantes de Cs a los que Casado (y a Moreno y Mañueco) bien le gustaría ir incorporando el PP.

En todo caso todo esto ya ha llegado demasiado lejos y Pablo Casado lo tiene que cortar en seco y una vez. Lo que sin duda no le será nada fácil de llevar a cabo, pero hay muchas cosas en juego en España, en Madrid, en su partido y en su liderazgo donde -a igual que Yolanda Díaz hace con Pedro Sánchez- Isabel Ayuso está cuestionando a Pablo Casado y su autoridad.