Condena ‘para adultos’, Bárcenas y el PP

La Audiencia Nacional ha condenado al ex tesorero del PP Luis Bárcenas a dos años de cárcel y a pagar un millón de euros y al Partido Popular como subsidiario civil, por haber pagado la reforma de la sede del PP con dinero negro de la ‘caja b’ del partido, lo que confirma la existencia de una doble contabilidad del partido, conocida como los ‘papeles de Bárcenas’.

Un notorio delincuente el tal Bárcenas que, tras su tenso enfrentamiento con la ex secretaria general Dolores Cospedal, ‘tiró de la manta’ de la corrupción del PP y de su doble contabilidad -que nació el tiempo de Aznar- y luego se lió la manta a la cabeza y desde entonces este nefasto personaje no dejó de dispararse tiros en sus pies.

Por los que acumula juicios y sentencias que le obligarán a pasar buena parte de su vida en la cárcel a donde además llevó a su esposa Rosalía, tras convertirlas en cómplice de sus delitos y de la enorme fortuna que amasó, más de 50 millones de euros que se sepa.

Es verdad que las denuncias de Bárcenas y la trama de Gürtel -también de la época Aznar- le han hecho un enorme daño político al PP, que le costó a Mariano Rajoy el final de su mandato, tras la moción de censura de Pedro Sánchez del 1 de junio de 2018 con el apoyo de la llamada y famosa ‘alianza Frankenstein’ gracias a los votos favorables de PSOE, Podemos, ERC, PNV, PDeCAT y Bildu.

Pero el gran perdedor de la venganza de Bárcenas ha sido Bárcenas quien sigue empeñado en demoler el PP. Ahora con las denuncias de la ‘operación Kitchen’ que ya tiene imputado al ex ministro de Interior Jorge Fernández Díaz y pendiente de decisión sobre Cospedal. Y todo ello tras el asalto (por la banda criminal de Villarejo urdida en el ministerio de Interior) de la vivienda de Bárcenas para robar o eliminar una presuntas pruebas que incriminarían a Rajoy en la corrupción del PP.

Un Rajoy que deambulaba por ese tan pantanoso terreno como un ‘ciego cómplice’ y político ‘displicente’ sin impedir que Bárcenas y Cospedal -otra suicida y amiga de Villarejo- se pelearan y jugaran con fuego en el polvorín de la corrupción del PP.

Era tal el despliegue y disfrute de la corrupción del PP y la sensación de impunidad que hasta utilizaron dinero negro para pagar unas obras en la sede nacional del PP de Génova 13, la que Pablo Casado quiere vender, imaginamos que después de una desinfección en profundidad. Un Casado al que esta condena, aunque sea por hechos de otro tiempo, le embarra su actual liderazgo en la oposición cuando las encuestas electorales lo sitúan por delante de Sánchez y mientras el gobierno de coalición vive tiempos de desasosiego y confusión.

Y un Mariano Rajoy que acaba de anunciar la publicación de su último libro titulado ‘Política para adultos’, donde mucho nos tememos que no dirá todo lo que nos debería contar, sobre estos asuntos y muchos más. ‘Salvo alguna cosa’, como el mismo diría. Aunque la ‘Política para adultos’ está claro que no permite la menor connivencia ni vista gorda sobre la corrupción.