Otegi destroza el 40 Congreso del PSOE

Poco, apenas unas horas, le ha durado a Pedro Sánchez el triunfalismo del 40 Congreso del PSOE, su impostado giro hacia la Socialdemocracia y su abrazo a Felipe González a quien Pablo Iglesias -el tertuliano de la SER- le ha exigido que pida perdón por los crímenes del GAL.

Los causantes de estos destrozos han sido: el líder de Bildu Arnaldo Otegi con su desvergonzado reconocimiento del dolor de las víctimas de ETA sin pedir perdón ni condenar a la banda terrorista; y el propio Pedro Sánchez quien, como ya no tiene a Iván Redondo en La Moncloa, no supo valorar el alcance y la trampa que les tendió Otegi y consintió que Patxi López se lanzara a decir sobre la declaración del jefe de Bildu lo de ‘valoramos que reconozcan el sufrimiento’ de las víctimas de ETA.

Valoración precipitada que ayer mismo tuvo que rectificar Isabel Rodríguez, la ministra Portavoz, para decir que ‘el Gobierno ve insuficiente el paso dado por Otegi y le exige que pida perdón’.

Y una rectificación que ha abierto otra trifulca porque Otegi e Iglesias han saltado al unísono para exigir que Felipe González pida, a su vez, perdón por los crímenes del GAL. Con lo que uno y otro han echado un puñado de ‘cal viva’ sobre el abrazo que Sánchez le dio a González en el, ahora venido a menos, 40 Congreso del PSOE.

Una nueva bronca política que ya está, a petición del PP, en las puertas del Congreso de los Diputados donde reverdecerá la polémica y se le pedirá a Bildu y al PSOE que pidan perdón por los crímenes de ETA y los GAL. A la vez que planeará sobre las negociaciones pendientes de Sánchez con ERC, PNV y Bildu para aprobar los PGE de 2022.

Motivos todos ellos que reubican a Sánchez, su Gobierno y al PSOE fuera de la Socialdemocracia y en su verdadera posición de ‘izquierda radical’. Y todo ello cuando en el entorno del Gobierno de Sánchez aparecen ciertas noticias como las revelaciones del ‘Pollo Carvajal’ acusando a Podemos de financiación ilegal de Cuba y Venezuela, lo que la fiscalía va a investigar.

Y cuando circulan rumores ‘económicos’ sobre el cese no explicado del ex ministro José Luis Ábalos y su no inclusión en la Ejecutiva del PSOE. Y otro del mismo ‘Pollo Carvajal’ -que no quiere ser extraditado a EEUU como su ‘colega’ Alex Saab- incluso sobre posibles regalos del presidente Maduro a José Luis Rodríguez Zapatero, otro de los protagonistas del 40 Congreso.

Del que, como esto siga así, va a quedar bien poco que se pueda festejar y recordar. Aunque, eso sí, la cola que trae la aportación de Otegui al debate nacional puede ser poca cosa si la comparamos con ese otro volcán de la crisis energética y económica que parece estar a punto de estallar. Que es lo que viene diciendo desde hace ya varios días Pablo Casado y lo mismo que Pedro Sánchez niega acusando al líder del PP de deslealtad.