El volcán del PNV amenaza a Sánchez y mira al PP

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Atención porque va muy en serio la directa y pública amenaza que Aitor Esteban lanzó desde el PNV a Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados para que no ejecute el decreto ley de confiscación de beneficios extraordinarios de empresas eléctricas porque Iberdrola tiene su sede social y fiscal en el País Vasco y la revisión de precios y contratos de electricidad afectaría mucho a las industrias vascas.

Y además incluye una segunda amenaza de la que se desprende que el PNV empieza a ver agotado el liderazgo de Sánchez y ya está pensando regresar a sus anteriores pactos con el PP.

De momento, ‘la sangre no llegará al río’ y Sánchez se allanará a pesar de que sus compañeros de gobierno de UP le exigen firmeza frente a las presiones que, según Pablo Echenique, le hacen los empresarios del sector eléctrico a través del PNV.

Pero si la dirección del PNV en Ajuriaenea se mantiene firme Sánchez no tendrá mas remedio que recurrir a los buenos oficios de Yolanda Díaz para apaciguar a los de Podemos. Con el argumento de que una vez aprobados los PGE de 2022 se podrá volver a la carga contra las compañías eléctricas porque, entonces, habrá pasado el peligro de la necesidad de aprobar las cuentas públicas antes de final de año.

Y mas adelante ‘Dios dirá’, porque si el PNV no apoya Sánchez quedará en las manos de Bildu y eso si que tendría un coste político importante para Sánchez en las encuestas donde de momento va por delante el PP.

Y no solo eso, porque si el PNV rompe con Sánchez su futuro apoyo al PP de Casado se convertirá en una realidad y en un serio problema de cara a las próximas elecciones generales, que a lo mejor no están tan lejos como Sánchez se imagina.

Y cuidado con otro capítulo que también interesa y preocupa al PNV en su calidad de partido católico y confesional: la pretensión de Sánchez de llevar a cabo una profunda revisión de los ‘Acuerdos Específicos’ de la Iglesia Católica con el Estado Español, que se firmaron durante el primer gobierno de Adolfo Suárez y que negoció Marcelino Oreja como ministro de Asuntos Exteriores.

Revisión de la relación del Estado con la Iglesias Católica que intentó sin éxito Zapatero y que ahora le reclaman a Sánchez en los debates del 40 Congreso del PSOE, que acaba de comenzar. Y que también le piden sus compañeros de Gobierno de UP, especialmente en lo relativo a las cuestiones económicas y a los privilegios políticos de la Iglesia.

Asuntos todos ellos que interesan y mucho al PNV confesional que ve en este problema una oportunidad de favorecer al Vaticano donde los dirigentes nacionalistas cuentan con la permanente bendición papal.

O sea, que mucho cuidado con el PNV que está, como el volcán de la Palma, en plena combustión y en cualquier momento podría estallar.