La estela morada de la Patrulla Águila

Gran revuelo en redes sociales y entre dirigentes políticos por causa de la estela morada que dejó tras de sí el séptimo avión de la Patrulla Águila del Ejército del Aire cuando pasaba, en pleno desfile militar del 12 de octubre, sobre la tribuna de autoridades intentando dibujar en el cielo los colores de la bandera nacional, que por momentos pareció la bandera republicana.

Sin duda se trata de un error o de una avería, pero para algunos dirigentes políticos de la izquierda, los Echenique y compañía, es un guiño del destino. Una premonición y una respuesta llegada del cielo donde se dibujaban los colores de la bandera republicana, mientras en la presidencia del desfile militar grupos de manifestantes abucheaban al presidente Pedro Sánchez y pedían su dimisión.

La ministra Margarita Robles estaba desconcertada con lo ocurrido y habrá abierto una investigación para saber por qué el séptimo avión, del flanco derecho de la patrulla, no emitió la estela de humo rojo que correspondía y si una estela mucho más oscura de las de sus compañeros, que asemejaba el color morado de la bandera republicana.

Y todo ello cuando la causa de la República estará presente y aparecerá en los debates del 40 Congreso del PSOE que comienza el viernes en Valencia, en principio por iniciativa de las Juventudes Socialistas que piden una clara apuesta del PSOE por la III República.

Y también por algunos delegados del Congreso que solicitan un referéndum sobre Monarquía o República, debate que no permitirá la dirección del PSOE, desde donde si se hablara del ‘alma republicana’ del perdido, pero acatando la Constitución y la vigente forma de Estado de monarquía parlamentaria.

Aunque la cuestión de fondo está en saber qué piensa Pedro Sánchez y qué haría, en relación con la opción republicana, en el caso de que, tal y como dicen las últimas encuestas, se acerque una posible victoria del PP que lo saque del poder.

Entonces ya veríamos qué hace y dice Sánchez. Y, en ese caso de riesgo de derrota electoral, ¿a quién culparía el presidente del cambio político? Pues seguramente al ‘Estado profundo’ del que gusta hablar Pablo Iglesias; y desde luego también a los poderes fácticos y económicos del país.

Naturalmente, si no se cierra pronto la investigación sobre el Rey Emérito, Juan Carlos I, que parecía que la iban a cerrar los fiscales en una fecha muy próxima que no acaba de llegar -y sobre la que el diario sanchista El País acaba de pedir que se haga una investigación exhausta-, y si aparecieran nuevos escándalos sobre el padre del Rey Felipe VI el ruido republicano crecerá.

Y mucho cuidado con el inicio del juicio del ex comisario de policía Villarejo porque este personaje, que ahora puede verse acorralado, y que se reunió con la famosa Corinna, es capaz de cualquier cosa sobre este caso u otro relacionado con la Familia Real.

De manera que atención y mucho cuidado con todo lo que afecta a La Corona y con los movimientos que, al respecto, puede hacer el presidente Pedro Sánchez. Porque hace poco más de un año el presidente vetó de manera tajante y sorprendente, y puede que ilegal, un viaje del Rey Felipe VI a Barcelona para asistir a un acto académico de la Escuela Judicial.

Y también a Sánchez se le atribuye la decisión de forzar la salida de España del Rey Juan Carlos I, ejerciendo una sorprendente presión política sobre don Juan Carlos que afecta a sus derechos constitucionales como persona y ciudadano español. Un ‘destierro’ que ya veremos cómo y cuándo acaba y sobre el que planean sombras de incertidumbre y oscuridad.

Como ayer planeaba sobre el cielo de Madrid una estela morada y a la vez republicana en la bandera que dibujó la Patrulla Águila durante el desfile y celebración de la fiesta nacional del 12 de octubre y día de la Hispanidad.