Los cuatro partidos ‘en pie de guerra’

Parece que estamos en vísperas electorales. No en vano los cuatro primeros partidos nacionales, PSOE, PP, Vox y UP, parecen en pie de guerra para apurar sus últimos horas ante la jornada electoral que parece que está al llegar aunque en teoría falta más de dos años para que eso ocurra. No en vano y desde distintos lugares ayer ‘tronaron Sánchez, Casado, Abascal e Iglesias.

Y este último reapareciendo en un mitin de Podemos para apoyar, junto a Ione Belarra, la creación de un ‘frente amplio’ de la izquierda radical. El que sobre todo se enfrentará al PSOE e intente el ‘sorpasso’ con el que UP a punto estuvo en 2015 de dar un susto de ‘muerte política’ a Pedro Sánchez al lograr Podemos 71 escaños.

Pero ahora UP tiene 35 diputados y las encuestas solo les dan 25, caída en la que mucho tiene que ver el partido de Errejón, Mas Madrid. Así como la marcha del propio Iglesias que tras darse a la fuga -y algún día sabremos el por qué- ahora reclama el liderazgo de Yolanda Díaz -que no asistió al acto- mientras, apunta como éxitos exclusivos de Podemos la subida del SMI y los impuestos el acuerdo sobre los alquileres y otras medidas sociales.

Lo que indigna a Pedro Sánchez que reclama desde Ponferrada para sí y su Gobierno estas decisiones ‘progresistas’ y que ya calienta motores de cara al 40 Congreso del PSOE del próximo fin de semana, anunciando que, como pide Ximo Puig desde Valencia, va a descentralizar instituciones del Estado que tienen su sede en Madrid.

Es decir Sánchez seguirá centrifugando y rompiendo la cohesión nacional de España, y de paso provocando tensiones con la presidenta madrileña Isabel Ayuso, para que esta reaccione y vuelva a eclipsar en sus medios afines a Pablo Casado como líder del PP.

Un Casado que ayer en declaraciones a El Mundo advirtió sobre el riesgo de un adelanto electoral de Sánchez y afirmó, frente a Vox y Cs, que después de la Convención de del PP en Valencia ya está claro que el PP es la única alternativa a Pedro Sánchez.

Y evitó Casado mencionar en todo momento a Vox, precisamente cuando el líder de Vox parece Santiago Abascal está furioso con el PP y con el propio Casado de una manera muy especial diciéndole que nunca será presidente del Gobierno, y declarándose convencido de que Vox no dejará de subir en las encuestas, sin temer que, llegadas las elecciones, el ‘voto útil’ le quite electores a Vox en beneficio del PP. Del que Abascal dice que no cumple en Andalucía ni en Madrid, lo que dice que hará en España si Casado llegara al poder.

Como se ve los cuatro partidos nacionales (Cs está desaparecido) están ‘en pie de guerra’ y en modo pre campaña electoral y todos contra todos, y en cierta manera a la espera de que Sánchez concluya esta semana entrante el 40 Congreso del PSOE y las negociaciones con ERC sobre los PGE 2022.

Pero lo que no habrá por nada del mundo es un adelanto electoral porque eso es un riesgo de incierto resultado y no les interesa ni al PSOE ni a UP. Aunque está claro que la trifulca política y mitinera del fin de semana ha dejado en evidencia la irreconciliable fractura política española en la plena fiesta nacional de la Hispanidad.