Acuerdo político y jurídico sobre el Rey Juan Carlos I

El archivo por la Fiscalía del Estado y por la Agencia Tributaria de las investigaciones que tenían abiertas contra el Rey emérito Juan Carlos I, por el uso de fondos opacos no declarados, constituye una decisión importante política y jurídica que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha decidido archivar.

Se trata de una decisión jurídica y política de gran alcance fruto de una decisión de la Fiscalía y de un posible acuerdo entre el Presidente Sánchez y el Rey Felipe VI en el que también pudo haber intervenido Felipe González. El que, en contrapartida, asistirá, para apoyar a Sánchez, al 40 Congreso del PSOE, a pesar del ‘pacto Frankenstein’, que denunció Rubalcaba en contra del pacto de Sánchez con partidos separatistas catalanes y vascos.

Una decisión importante sobre el Rey emérito que permite el regreso definitivo o temporal, a España del Rey Juan Carlos I, desde su ya largo ‘destierro’ de más de un año en Abu Dhabi, una vez que la Fiscalía del Estado y la del Supremo den por cerrada, sin consecuencias procesales, la investigación que abrieron contra el Rey emérito.

Sobre todo una vez que la Fiscal General del Estado, la ex ministra Dolores Delgado y la fiscalía del Tribunal Supremo, consideran que los presuntos delitos del monarca estaban prescritos, u ocurrieron en el tiempo de su condición de inviolable cuando era Jefe del Estado, o fueron subsanados por regularizaciones ante la Hacienda pública, mediante el pago de las multas correspondientes.

También en el lado político de esta decisión de Sánchez figura el hecho de los indultos que él presidente concedió a los golpistas catalanes que fueron condenados en el Tribunal Supremo. Porque en España no se entenderían esos indultos a los golpistas y la ‘persecución’ implacable político/jurídica al anterior Jefe del Estado. Ni se podría homologar la condición de prófugo de Carles Puigdemont en Waterloo con el simbólico destierro del Rey Emérito en Abu Dhabi.

También Sánchez estaba en deuda con el Rey Felipe VI cuya ‘ejemplaridad’ no cesa de repetir el presidente en distintos foros y ocasiones, por causa del veto inaceptable y de muy dudosa legalidad que Sánchez impuso al Rey en 2020 prohibiendo su viaje a Barcelona para asistir a un acto de la Escuela Judicial, con el argumento falaz de que su presencia dañaba la convivencia en Cataluña como llegó a decir de inaceptable manera el ahora ex ministro de Justicia Juan Carlos Campo.

En consecuencia el Rey Felipe VI asistirá este año en Barcelona a la Escuela Judicial, en un tiempo en que las tensiones entre la Generalitat y La Corona se mantiene pero no con la tensión de los meses anteriores a los indultos.

Asimismo el regreso a España del Rey Juan Carlos I mejorará la relación con su hijo el Rey Felipe VI y permitirá que el Gobierno le busque al Rey emérito en España una ubicación o residencia en un edificio o casa del Patrimonio Nacional que le garantice su seguridad y su privacidad.

Motivos todos ellos por los que creemos que se ha llegado a un acuerdo y a una solución justa y razonable tanto en lo político como en lo procesal. La que esperemos que nuevos acontecimientos no vuelvan a empañar. Porque en todo ello hemos conocido hechos que son lamentables y ajenos a toda ejemplaridad.