Casado también ‘es mucho PP’

Después de domar a ‘la fiera de su niña’, Ayuso, que finalmente se allanó y sumó a la Convención donde rectificó y dijo que ‘su sitio está en Madrid’, el líder del PP, Pablo Casado, apechugando con lo bueno y lo malo (el acerbo) de Aznar y Rajoy se ha lanzado, en el cierre multitudinario de la Convención del PP en Valencia -más de 9.000 personas- a por Pedro Sánchez y también a por Santiago Abascal.

Y se ha lanzado Casado contra estos dos cuando da por desaparecidos ‘en combate’ a Inés Arrimadas y Cs. Y desde el convencimiento de que el PP necesita más que nunca que las encuestas electorales ratifiquen la delgada y ascendente línea azul que exhibieron en Valencia y el liderazgo electoral de Casado y del PP como venía ocurriendo en los últimos meses.

Aunque en las últimas semanas se ha detectado una ligera recuperación del PSOE que sin duda ha sido motivado por el desafío de Ayuso contra Casado poniendo en cuestión su liderazgo en vísperas de la Convención del PP.

Es por ello que, por una parte, un Casado frontal anunció que derogará las leyes y decretos del Gobierno de Pedro Sánchez y por la otro lado proponía un ‘contrato social’ conservador, sin guiños ni concesiones al centro político, ni tampoco a los socialdemócratas constitucionalistas a los que ha invitado a sumarse a la nueva andadura política y electoral del PP.

Y todo ello mientras Casado advertía a sus más directos competidores de que ‘el PP es mucho PP’ para presentarse en Valencia implacable contra el sanchismo de la izquierda radical y sus pactos con los separatistas vascos y catalanes que apuntalan su gobierno, y cerrando todas las vías de fugas de votos a Vox, partido que también había experimentado un ligero subidón.

Aunque todo ello con una notable diferencia, al menos sobre el papel de los discursos -si llega al Gobierno ya veremos- y es que Casado aparece frente a los proyectos políticos de Sánchez y Abascal con una oferta democrática y constitucional. Mientras que la deriva de la acción de gobierno de Sánchez es centrifugadora de la unidad de España e invasora de las instituciones. Y el discurso de Abascal desborda fronteras democráticas (en inmigración) y pretende romper la realidad autonómica constitucional.

Y esas diferencias no las apreció ni subrayó Casado en su discurso, muy a pesar de que la acción política de Sánchez es cierto que daña la democracia e invade las instituciones (Consejo de Estado, Fiscalía, CIS, RTVE, etc) y las libertades con el solo objetivo personal de Sánchez de seguir en el poder a cualquier precio, pagando sus costaleros con fondos públicos y con jirones de la soberanía nacional. Mientras que conocidos los disparates de Abascal como ocurre con la inmigración y negación del cambio climático.

No estamos diciendo que Casado y el PP sean ‘hermanitos de la caridad’ porque los antecedentes reprochables de Rajoy y Aznar recientes están y porque falta conocer su talante un la pública administración. Pero en este momento está en su derecho de exigir una gran oportunidad y a la vez de presentarse limpio y comprometido con la democracia y la libertad.

Lo que le puede ayudar aunque tampoco le garantiza de que en esta partida de la política, con cartas marcadas, el líder del PP que renació en Valencia vaya a ganar en la próxima cita electoral. Porque menudos son estos dos: Sánchez y Abascal.