Yolanda Díaz exige el mando absoluto en UP

La vicepresidenta primera del Gobierno y candidata ‘in pectore’ de UP, como líder de la izquierda radical en próximas elecciones generales ha anunciado que pronto presentará su proyecto político y que no aceptará una batalla de ‘egos’ personales y entre los partidos aliados en UP. Porque, si se abriera esa contienda, Díaz renunciará a liderar una nueva ‘plataforma’ electoral de la izquierda radical, de la que ya se ha desmarcado la formación Más País de Íñigo Errejón, a la que Díaz pensaba recuperar.

Como escribió en estas páginas Fernando Gonzalez Urbaneja, Yolanda Díaz no admite más ‘ego’ que el suyo. Y, a lo más, el de Pedro Sánchez dentro del Gobierno de coalición donde el Presidente y la Vicepresidenta se van a enfrentar en un debate intenso y complicado sobre el proyecto de los PGE de 2022.

Unos PGE esenciales para la estabilidad del Gobierno, donde los dirigentes y los ministros de UP (partido al que no pertenece Díaz porque ella es del PCE) mantienen una exigencias que parecen inaceptables por parte de los ministros del PSOE en cuestiones de índole económica y social. Por lo que todo apunta a Sánchez y Díaz tendrán la última palabra sobre los PGE de 2022 si es que llegan a un acuerdo por la cuenta que les trae a los dos.

El problema de Díaz es que Ione Belarra, Irene Montero, Alberto Garzón, Pablo Echenique y Jaume Asens quieren su parte de protagonismo y de la tarta del pastel del poder, y todos ellos tienen su ‘ego’ y ambición aunque está claro que el ‘ego’ de Yolanda Díaz es mucho mayor.

Y a no perder de vista en todo ello la influencia que ejerce a distancia el ex líder de Podemos y hoy nuevo tertuliano Pablo Iglesias que sigue larga mano en UP  y que fue quien eligió a Belarra para dirigir el partido y a Díaz para la candidatura de la izquierda radical en las próximas elecciones.

A sabiendas Iglesias que el pragmatismo negociador y la ponderación de la vicepresidenta Yolanda les serviría para recuperar los votos y escaños que según las últimas encuestas está perdiendo UP (de 35 a 25 diputados). Algo en lo que juega un papel el discurso transversal y ecologista’ de Errejón a quien los sondeos le otorgan 5 ó 6 escaños, tras su excelente resultado en los comicios del 4-M en Madrid.

Yolanda Díaz, cuya trayectoria política sal muy bien valorada en todas las encuestas conoce muy bien toda esta situación y exige en UP manos libres para liderar y el mando absoluto para actuar (a fin de cuentas esa es cultura política en el PCE), o de lo contrario advierte que ella se retirará del cartel electoral. Pero es esa pretensión de mando único y absoluto de Díaz lo que  no gusta a sus compañeros dirigentes de UP, aunque ella sabe que por el momento tiene ‘la sartén por el mango’ y el mando también.