El INE enfría el crecimiento económico

La propaganda oficial del Gobierno sobre la recuperación económica española va por el lado del optimismo y cierta euforia, pero la realidad económica y social del país es algo muy distinto que enfría todas las expectativas de grandes mejoras en todos los pronósticos que sobre el crecimiento español han hechos los organismos y analistas nacionales e internacionales.

Y es por eso que ahora al gobierno de Pedro Sánchez no le salen bien las cuentas de la economía a pesar del optimismo con el que pronosticó una importante mejora para final de este año 2021, con la esperada reactivación del crecimiento y la llegada a España de la primera remesa de los fondos europeos.

Ayer el INE anunció que en el segundo trimestre del año el crecimiento en España se limitó al 1,1 % en contra de la previsión oficial del Gobierno del 2,8 % para ese trimestre. Lo que rebaja la previsión inter anual del 6 % al 5%, siempre que en el último semestre del año se mantenga la previsión oficial del Ejecutivo, lo que todavía está por ver.

Y lo que en todo caso está proyectando malas cifras sobre el déficit del Estado para este año, y en consecuencia también para la deuda pública, que está en posiciones de récord europeo. Y lo que no nos anuncia nada bueno para cuadro macro económico español al cierre de 2021.

La herida económica española tras el impacto de la pandemia es mucho más profunda de lo que cree el Gobierno y dicen los analistas oficiales una vez que la destrucción del tejido productivo del país en muchos frentes ha sido enorme. Y nada se puede recuperar en lo que ha desaparecido, y ahí incluidas grandes, medianas y pequeñas empresas y en el el sector de los autónomos.

Además para crecer hace falta confianza y estímulos y no parece que este gobierno esté generando ni una ni la otra cosa. Y el discurso optimista de la llegada de los fondos europeos y de su inmediato impacto en la economía no se corresponde con la realidad porque la relación causa/efecto en la aplicación de los fondos no es ni mucho menos inmediata y por lo tanto su eficacia en el crecimiento se aplazará con suerte a finales del presente año.

De manera que menos euforia y más realismo porque el crecimiento no depende del gobierno sino de una serie de factores que por ahora no van en línea con lo esperado, aunque todavía quedan varios meses por delante que ya veremos lo que nos van a deparar.