El Prat, la Mesa y la Diada, todos contra todos

No parece que UP y ERC vayan a romper sus acuerdos con Sánchez muy a pesar de lo mucho que les separa porque todos ellos tienen la mano puesta sobre el Gobierno de España y Sánchez los necesita para continuar al frente del poder al precio que sea.

Pero está claro que a pesar de sus muchas divergencias están dispuestos a entenderse y a continuos pactos de interés intentando todos ellos a la vez el salvaguardar su propio cortijo político, el partido, y su proyección electoral.

Y es por ello por lo que, en vísperas de la Diada catalana, ahora más débil y poco motivada tras los indultos que el gobierno les concedió a los golpistas catalanes, por lo que este año se espera menos movilización y protestas tal y como lo refleja su onírico cartel inspirado en Pau Casals, sin la bandera estelada ni reivindicaciones de independencia y con el mensaje de ‘Somos hojas de un mismo árbol y el árbol es la Humanidad’.

Lo que para los sectores más duros del soberanismo les ha parecido otro error del presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, al que se le ha abierto en la política soberanista y Redes Sociales una nuevo frente de protesta por causa de lo que consideran un devaluado cartel, como devaluado parece el fallido ‘procés’.

Otro enredo el del cartel que se suma a la ahora paralizada, por cinco años, inversión estatal en el gran proyecto de reforma del aeropuerto de El Prat -para abrir una pista intercontinental- cuya gestión para Cataluña le exige a Sánchez el presidente Aragonés, al tiempo que la mayoría de su gobierno y ERC se oponen a retocar la estructura de El Prat por su impacto ecológico.

Lo que por otra parte denuncia la vicepresidenta Yolanda Díaz diciendo que la ampliación de El Prat es ‘incompatible con la emergencia ecológica’. Unas protestas de unos y otros que le han servido a Sanchez para suspender la inversión de 1.700 M. en El Prat.

Y lo que probablemente se reconducirá, con el gran resultado de la ‘mesa de diálogo’ catalana anunciada para la próxima semana a pesar que Aragonés califica de ‘chantaje’ este último movimiento de Sanchez, porque Aragonés ya sabe que sus demandas de amnistía y referéndum de autodeterminación no van a prosperar.

Aunque en el fondo de todo ello ya veremos si estas ‘idas y venidas’ de unos y otros no provoca la suspensión o el aplazamiento de la dichosa ‘mesa’, que lo más desea Sánchez para que esté su regreso al campo del soberanismo catalán no preceda ni embarre los debates del 40 Congreso del PSOE en el que el Presidente espera hacer una pomposa entrada triunfal. De ahí que se resista a participar en esta segunda ‘mesa’ de Barcelona si finalmente se celebra como se lo exige Aragonés.

Lo que sin duda le dará munición de oposición al PP de Casado ahora que Sánchez les acusa de deslealtad constitucional. Porque una ‘mesa’ en cuyo orden del día se habla de autodeterminación tan inconstitucional, como lo han sido el primer y segundo ‘estado de alarma’ del Gobierno de Sánchez, o la pasada ‘Comisión Estado-Generalitat’.