Merkel: 'no da lo mismo quien gobierne este país'

La canciller alemana Ángela Merkel ha declarado, visiblemente alarmada, en el que ha sido su último discurso en el Bundestag: ‘No da lo mismo quien gobierne este país’. Un país, Alemania, donde las encuestas anuncian una derrota histórica de los democristianos y los conservadores y la posibilidad de un gobierno de izquierdas de la SPD, con los verdes y los comunistas de Die Linke, el Podemos alemán.

Merkel ha tenido, en su despedida final de la política, que bajar a la arena electoral en socorro de su candidato Armin Laschet, a quien Olaf Scholz, el líder socialdemócrata le lleva una ventaja de 6 puntos en los sondeos lo que tiene en vilo a Merkel ante el que puede ser su gran error político: apostar por al democristiano Laschet como sucesor en lugar de por el conservador Markus Soder, mejor situado en los sondeos.

Veremos qué ocurre en la noche electoral del próximo día 26 en Berlín que se anuncia apasionante y que tendrá consecuencias muy importantes para Alemania y también para la Unión Europea y las relaciones trasatlánticas.

Pero a la espera del desenlace nos quedamos con la frase de Ángela Merkel porque, sin lugar a dudas, ‘no da lo mismo quien gobierne este país’. Lo que nos sirve para Alemania, Francia (con elecciones presidenciales en abril de 2022), como se vio en EEUU tras la reciente derrota Trump, y por supuesto en España. Aunque aquí las elecciones no se esperan para antes de 2023, salvo sorpresa o vuelco inesperado.

O salvo que, como por arte de magia, se le aparezca en mitad de la noche a Pedro Sánchez un Iván Redondo, angelical y levitando, y diga al presidente: ‘Pedro, déjalo ya, España y tu necesitáis un descanso, y por ello debes de darle paso en el 40 Congreso a Emiliano García Page para que presida un gobierno de gran coalición PSOE-PP, que sería muy bueno para este país’.

O sea, ahora va a resultar que un error garrafal de la canciller de acero en su despedida puede reproducir en Alemania un gobierno Frankenstein al estilo del actual Sánchez, que se frota las manos, cuando todos creíamos que la SPD no era partidaria de esas aventuras temerarias.

Las que de momento están en el alero porque hay cinco partidos en juego con variados porcentajes: SPD (25%), CDU (19%), Verdes (17%), Liberales (13%), Alternativa -la extrema derecha- (11%), Die Linke -extrema izquierda- (6%).

Lo que anuncia en la noche electoral alemana una gran expectación y un cúmulo de posibilidades de pactos incluida la gran coalición, o un tripartito con verdes y liberales, e incluso con la extrema izquierda, una vez que la extrema derecha no tiene cabida en el futuro gobierno que sin duda va a tener un gran protagonismo en la UE.