Podemos rompe el pacto de Gobierno

Mientras Sánchez continúa con la escabechina de su equipo inicial de la legislatura -ayer cesó a su portavoz en el Congreso Adriana Lastra para sustituirla por Héctor Gómez-, y mientras el ministro de Presidencia, Félix Bolaños continúa dando tumbos y dice que ‘los jueces no pueden elegir a los jueces’ (sic), el Grupo parlamentario de Podemos ha presentado en el Congreso una ‘proposición de Ley’ para crear una empresa pública de energía.

Lo que con constituye una ruptura flagrante del ‘protocolo de coordinación’ del pacto del Gobierno de coalición, donde se dice de manera expresa que las proposiciones de ley del Gobierno tienen que ser presentadas por los dos grupos parlamentarios de PSOE y UP.

Lo que acaba de violentar Podemos, dejando en evidencia al Presidente Sánchez y a su nuevo Gobierno. El que está dando muestras de debilidad, de falta de autoridad y capacidad de control de la coalición y de sus socios de UP. En la creencia Sánchez -que ha soltado lastre con la subida del SMI- de que Podemos no puede correr el riesgo de una ruptura y del adelanto de las elecciones porque cotizan a la baja -como el PSOE- en las encuestas.

Pero la subida imparable del precio de la luz, que está enfilando el récord de los 150 € Kh (y alterando el déficit, el IPC y el gasto en salarios públicos y en las pensiones), ha sido el gran caballo de batalla de Podemos y el impacto de los desbocados precios de la electricidad, que este Gobierno es incapaz de frenar, afecta de lleno a las ilusas promesas de UP y a sus votantes.

Y por ello Podemos exige sin éxito al Gobierno que imponga límites al precio de las energías nuclear e hidroeléctrica, a lo que se opone la vicepresidenta Ribera. Y ahora UP se ha lanzado a tumba abierta con la proposición de Ley para crear una empresa pública energética (lo que preocupa en la UE) y, por otra parte, amenaza con convocar manifestaciones contra su Gobierno.

Algo que en una democracia europea es impensable que ocurra en el seno de un Gobierno de coalición y a lo que Sánchez resta importancia diciendo que el problema de la luz es simplemente ‘coyuntural’.

Y al fondo de todo ello ERC sigue esperando una fecha para celebrar este mes de septiembre la mal llamada ‘mesa de diálogo’ para hablar entre otras cosas de la amnistía y del referéndum de autodeterminación. Lo que suma un ‘bolo’ más al juego del malabarista de La Moncloa que tiene abiertos a la vez numerosos frentes políticos, económicos y sociales que están poniendo a prueba su liderazgo y la flagrante ‘levedad’ del nuevo Gobierno que Pedro Sánchez acaba de estrenar.