El ministro Bolaños ‘es inconstitucional’ 

Al ministro de la Presidencia y Relaciones con las Cortes parece quedarle algo grande el cargo y no acaba de acertar en su pretendida función crítica al PP al que acusa de no cumplir la Constitución por negarse a facilitar la renovación del Consejo General del Poder Judicial.

Una socorrida cantinela de Sánchez que la ministra Portavoz y Territorial, Isabel Rodriguez, ha incorporado a sus apariciones en las ruedas de prensa del Consejo de Ministros.

El Gobierno tiene prisa en tener el control del CGPJ para poner la Justicia a los pies de los caballos soberanistas de ERC, JxC y CUP en cuestiones tan importantes como los recursos que el PP, Cs y Vox presentaron ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo. Es decir Sánchez quiere el conato del Poder Judicial no para que se cumpla la Constitución sino para desbordarla.

Y eso lo sabe Bolaños aunque diga lo contrario. Como sabe que la reciente Comisión del Estado y la Generalitat es inconstitucional porque Cataluña es parte del Estado. Como inconstitucional es la mal llamada ‘mesa de diálogo’ del Gobierno y la Generalitat porque en su orden del día figuran cuestiones inconstitucionales como la autodeterminación y la amnistía, sobre las que el Gobierno de España no debe hablar ni negociar.

Como sabe el ministro de la Presidencia que el veto que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le impuso al Rey de España y jefe del Estado, Felipe VI, para que no viajara a Barcelona, hace un año, fue inconstitucional porque la Constitución Española en su artículo 56 dice que ‘el Rey arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones’. Y ¿cómo puede el Rey y Jefe del Estado ejercer sus funciones si desde el Gobierno le impiden viajar por el territorio nacional’?

Además, en Cataluña (y ahora en Baleares) no se respeta el claro mandato constitucional sobre el uso de la lengua castellana como la lengua oficial del Estado. Ni se cumplen sentencias que sobre ello han dictado el TC y otros tribunales, asuntos sobre los que el Gobierno de Sánchez se inhibe, como en otros capítulos y políticas en las que también los soberanistas desbordan el mandato constitucional.

Luego podemos decir que el ministro Bolaños ‘es inconstitucional’ y añadir que sobre la independencia del Poder Judicial el espíritu de nuestra Carta Magna lo que promueve, en línea directa con ‘El espíritu de las leyes’ de Montesquieu, es que los partidos políticos no interfieran ni mediaticen la vida judicial, ni sus órganos reguladores. Como ha ocurrido, por ejemplo,  con el nombramiento de Dolores Delgado, ex ministra y ex diputada del PSOE, al frente de la Fiscalía General del Estado.

O sea, el ministro Bolaños debería ser más prudente con sus invectivas y velar por que el Gobierno cumpla escrupulosamente con el claro mandato constitucional. El que en contra de lo que pregona el PSC en Cataluña, se afirma que España es ‘una nación’, y nada más.