Sir Lanzarote del Prat

Encomiable e implacable el artículo del maestro Antonio Elorza, en el diario El País -territorio comanche del Sanchismo- publicado el pasado miércoles (4/8/2021) bajo el título de ‘Constitucionalismo’. Y donde el autor denuncia, a propósito de la ‘Comisión Bilateral del Estado y la Generalitat de Cataluña’, la España ‘a constitucional’ del Gobierno de Pedro Sánchez.

Artículo donde Antonio Elorza  escribe: ‘Ante el grave problema catalán, no se “dialogará” en sede parlamentaria, sino en una comisión bilateral, casi entre soberanías. Los decretos ley permiten saltar sobre el debate en el Congreso. El Senado no funciona como cámara territorial y Sánchez pone en marcha una Conferencia de Presidentes, que maneja a su antojo, subvencionando a uno por acudir y pasando a resolver el tema económico con la comunidad ausente —que visita Waterloo y no Salamanca—, con la consiguiente sospecha (confirmada) de trato privilegiado’.

Con esta bilateralidad ‘a constitucional’ Sanchez ha cerrado el curso político del primer semestre del año y se ha marchado ‘con viento fresco’ a disfrutar de sus vacaciones al mar. Primero en la residencia estatal -y no bilateral con el Gobierno de Cañarías- La Mareta, que el Rey Husseín de Jordania regaló al Rey Juan Carlos I.

El monarca emérito de cuyo nombre no quiere acordarse Sánchez cuando su ministra Belarra y sus colegas de Podemos lo comparan con Luis Roldán, el exdirector de la Guardia Civil que se dio a la fuga. Sin decirle Sánchez a su ministra que el Rey Juan Carlos I se fue hace un año de España porque él se lo pidió o se lo exigió a su hijo el Rey Felipe VI.

De manera que este Sir Lanzarote del aeropuerto del Prat, donde ahora está dispuesto a invertir 1.700 millones en una ampliación innecesaria para pagar el impuesto chantajista de ERC, es capaz de cualquier cosa para seguir en el poder. Pisando las líneas rojas de la Constitución y bordeando el límite de la ‘desviación de poder’ y de la prevaricación y la malversación.

Y de Lanzarote, el nuevo caballero de ‘La Tabla Redonda’ -o cama redonda- del falso Camelot de La Moncloa, mesa donde organiza en las bacanales de repartos escandalosos en beneficio de UP, Bildu, PNV y ERC, el presidente Sánchez se trasladará a la residencia, también estatal y no bilateral, de ‘Las Marismillas’ en el Coto Doñana. Que sito está de la Comunidad andaluza de donde Sánchez desterró a su antigua adversaria Susana Díaz, con destino al cementerio madrileño del Senado.

Y todo ello después de haber lanzado Sánchez por la borda de su Gobierno al que era su tridente cancerbero de La Moncloa, Calvo, Ábalos y Redondo, sin ni siquiera darles las gracias y una cena de despedida, con lo que se ha quedado tan pancho y solo al frente de todo el poder en el Gobierno y en el PSOE donde no tiene sucesor, ni tampoco un número dos.

Porque Sánchez se basta para pilotar, y con una sola mano, todo el poder. Y la otra la utiliza bajo ‘La Tabla Redonda’, para los pagos ocultos bajo cuerda a sus costaleros de la España, multinivel, bilateral y ‘a Constitucional’ que él se ha construido a su medida para disfrutar a sus anchas del poder.