Fin de curso y vienen las lluvias

Termina el curso político de invierno-primavera preñado de elecciones (en Madrid y Cataluña) y de tensiones políticas y judiciales, lo que Sánchez cree que va a ‘apaciguar’ con el reparto en las CCAA de 10.500 M de fondos de la UE, de aquí a final de año.

El presidente con este ‘saco de dinero’ y el cambio de Gobierno considera que le ha dado ‘la vuelta a la tortilla’ de su decadencia electoral y que en el otoño todo irá mejor -en pandemia y crecimiento económico- para España y para él, salvo que aparezcan problemas inesperados.

Y ahora el presidente se irá de vacaciones a Doñana mientras baja la tensión política, la gente se distrae con los Juegos de Tokio, donde España va más bien regular, y se ciernen sobre la península y las islas tormentas de agua y frío que se esperen que refresque el suelo -y la política- recalentado después de una intensa ola de calor y conflictos políticos.

Da la impresión que las vacaciones paran el reloj de la política y sobre todo el de los tribunales, el lugar por donde a diario pasan las más ruidosas de las noticias de este país.

Como parada esta la política económica y a la espera de un gran rebote del crecimiento si el fuego de la pandemia se apaga con las vacunas y a la vez los fondos de la UE abren expectativas a coto plazo.

Lo que no será ni mucho menos tan inmediato como lo espera el Gobierno porque la llegada de dichos fondos (los primeros de 2021) tardará aún y su reparto, aplicación y efectos no se verán hasta la próxima primavera.

O sea, de momento nada de euforia, paciencia, agua de lluvia, los Juegos por televisión y a esperar a primeros de septiembre el inicio de la segunda parte del curso de 2021, un tiempo incierto en el que un poco de todo aún puede pasar.

Lo que no se atisba por ninguna parte ni en el horizonte es un proyecto y la posibilidad de un gran reencuentro político en pos de una mayor cohesión nacional, como la que suele reclamar en sus discursos el Rey Felipe VI sin que se atisbe un rayo de esperanza que permita vislumbrar esa posibilidad.