Cumbre de Salamanca, exhibicionismo y multinivel

Desde que llegó al poder, tras la moción de censura a Rajoy (1/VI/2018), el presidente Sánchez, siempre en minoría parlamentaria, ha aprendido y ha entendido que su supervivencia tiene un precio y él está dispuesto a pagar con el dinero público a repartir, con jirones de soberanía nacional y con los cargos públicos y concesiones legislativas.

Y así ha llegado Sánchez, tres años después, a conservar el poder de la mano de partidos políticos radicales y separatistas como son UP, ERC y PNV. Y todavía espera aguantar dos años y medio más hasta el otoño de 2013. Y además tiene, en la desgracia global de la pandemia, la suerte de contar con los fondos solidarios de la UE.

Lo que le otorga a Sánchez una añadida y extraordinaria capacidad para el ‘reparto’ de nuevos fondos entre su clientela aliada porque con los recursos propios y la recaudación de impuestos este país, sumido en el déficit, en la deuda y en la crisis económica, no tenía salida. Pero la audacia y solidaridad de la UE nos ha venido a rescatar.

El problema que tiene Sánchez a la hora de comprar su supervivencia en el poder es que sus aliados en la estabilidad  del Gobierno -UP, ERC y PNV- son ‘exhibicionistas’ y no solo quieren el dinero y concesiones de soberanía y legislativas sino que además necesitan airearlo para que se sepa y en UP, Cataluña, País Vasco y para que se aprecie con nitidez que Sánchez les da a ellos un trato preferente respecto a otros y al resto de España.

Y ese exhibicionismo es el que obligó a Sánchez a conceder más ventajas de orden fiscal, en la víspera de la Cumbre de Presidentes de Salamanca, al País Vasco para que Urkullu se dignara a asistir a la reunión. Y semejante chulería de los vascos y catalanes es la que le permite a Aragonér tener su su Cumbre el día 2 de agosto, exhibiendo su deslealtad constitucional.

Los presidentes de las CCAA gobernadas por el PP, y liderados por la no menos exhibicionista Isabel Ayuso, han clamado en Salamanca contra el sistema preferencial de repartos que practica Sánchez con sus aliados, lo que en el PSOE ahora llaman sin pudor ‘el multinivel’, porque está muy claro que unos están por delante y por encima de todos los demás.

Pero como Sánchez ahora ‘está forrao’ y el déficit le importa un rábano, pide calma a los del nivel inferior y les anuncia que este año va a repartir el 55 % (10.500 M) de ayudas europeas entre los distintos gobiernos de las CCAA. Y como esos gobiernos están ‘tiesos como la mojama’ al final todos aplauden esta decisión del Presidente -‘dineros son calidad’- el que ya metido en gastos anuncia que compara unos cuantos millones más de vacunas y de esa manera la Cumbre de Salamanca se cierra con éxito y en paz. Y como guinda de tan sabroso pastel la simpática ministra Territorial y Portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, promete que se revisará el reglamento de las Cumbres y que en la próxima ocasión todo se hará mejor.

Y el Rey Felipe VI encantado de presidir la salmantina reunión y, colorín colorado, el problema del reparto de los fondos UE para este año parece superado. Aunque sabido es que, ‘bajo cuerda’, Sánchez mejorará a vascos y catalanes y a las CCAA donde gobierna el PSOE. No en vano y sabido es que ‘quien parte y reparte siempre se lleva la mejor parte’.