Sánchez compra la presencia de Urkullu en Salamanca

La Cumbre de Presidentes de las CCAA que se celebra este viernes en Salamanca es una burda pantomima que en lo que a Cataluña y País Vasco se refiere. Y hace bien la presidenta madrileña Isabel Ayuso en advertir que en esas condiciones ello no volverá a participar en estos eventos que se han convertido en una partida de póquer amañada de Sánchez con sus aliados de la legislatura.

Lo acabamos de ver con la compra, por parte de Sánchez, de la presencia del lehendakari Urkullu en la capital salmantina, previo pago de una nueva concesión fiscal con la que las diputaciones vascas podrán recaudar más impuestos, en menoscabo del sistema impositivo nacional.

Urkullu cobra y se acerca a Salamanca a tomarse un café una vez que lo suyo ya se lo han arreglado previamente. Mientras Aragonés dice que él no acude a esta reunión estatal porque ellos son diferentes y están también en ‘lo suyo’ que es el camino hacia la independencia de Cataluña.

Y además porque Sánchez les ha organizado para ellos solos una cumbre bilateral el 2 de agosto donde la Generalitat pasará el platillo por enésima vez, como preámbulo a la ‘mesa de diálogo’ que se celebrará la tercera semana de septiembre.

Por muchos millones que enseñe Sánchez de la UE para todos le hagan la ola y se presten a la burda interpretación teatral salmantina donde Sánchez lanzará un nuevo discurso río de su serie ‘aló president’, las cumbres de las CCAA no tienen sentido mientras País Vasco y Cataluña arreglen sus cuitas antes y después de las Cumbres, en reuniones opacas, no transparentes y fuera de todo control.

En cuanto a los Fondos de la UE, que carecen de un organismo de control y vigilancia como el instalado en otro países, todo apunta que los beneficiarios mayores serán Cataluña y País Vasco, y luego las Comunidades del PSOE, porque una cosa es lo que se dirá en público y otra distinta lo que se hará en privado.

Ahí está el ejemplo de lo ocurrido con Urkullu o con las ayudas concedidas a la aerolínea para venezolana Plus Ultra, que bloqueadas están ahora en los tribunales.

Bueno este es el juego de Sánchez y de su Gobierno en minoría que obliga a pagar permanentemente plazos variados a UP -les acaban de conceder otra subida del SMI-, ERC y PNV. Y así llevamos año y medio y así espera seguir Sánchez hasta el final de la legislatura, pase lo que pase y siempre con tal de permanecer en el poder a cambio de entregas de porcentajes de soberanía nacional y del dinero público en el beneficio de sus aliados.

En cuanto a Urkullu tenemos que decir que lo que parecía un bloqueo a la Cumbre de Presidentes por motivos políticos, ideológicos y separatistas, al final ha resultado ser una cuestión económica. Lo que prueba que Urkullu tiene un precio. Como siempre lo ha tenido el PNV con todos los Gobiernos del PSOE o del PP.