El Rey Felipe VI en la festividad de Santiago

En la festividad de Santiago, patrono de España, el Rey Felipe VI y en su discurso de ‘Ofrenda Nacional’ ha dicho que ‘cultivar la tolerancia y el respeto por la diferencia y la unión entre los pueblos y las culturas’ ayuda a ‘cimentar los caminos de la unidad, la solidaridad y la concordia’. Las que ‘aseguran nuestra convivencia en democracia y libertad’.

Palabras sensatas y emotivas del Jefe del Estado durante una solemne ceremonia en la catedral de Santiago a la que el Rey acudió acompañado de las vicepresidentas gallegas del Gobierno, Nadia Calviño y Yolanda Díaz.

Y que se celebró en coincidencia con la marcha del Bloque Nacionalista Gallego en su ‘Día de la Patria’ desde la que se silbaron y abuchearon los actos de la fiesta del patrón de España, y a la que este año acudió como invitado especial el líder de ERC, Oriol Junqueras.

El que hace poco fue indultado de las penas de cárcel por sus delitos de ‘sedición y malversación’ por el Gobierno de Pedro Sánchez, aunque se mantiene su condena -aún por más de nueve años- de ‘inhabilitación’.

La invocación del Rey Felipe VI a la unidad de España sonó en la catedral de Santiago como una quimera en un país donde los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos desprecian la vida democrática y de especial manera la legalidad y la lealtad constitucional.

Con actitudes y desafíos que en Cataluña llegaron en el otoño de 2017 hasta el mismísimo golpe de Estado. Y que en el vigente momento político español parecen estar en una ‘tregua’ para simular cierta tranquilidad, como estamos en el tiempo del reparto de los fondos europeos y de los recursos que PP, Cs y Vox presentaron contra los indultos ante el Tribunal Supremo, que los debe estudiar.

Y cuando el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, para asegurarse su estabilidad, continúa teniendo actitudes de favor y condescendencia con los líderes nacionalistas que fomentan la deslealtad constitucional e institucional. Lo que debería de excluirlos de los repartos institucionales, por ejemplo de los fondos de la UE, si se niegan a reunirse con el Gobierno y el resto de las CCAA del país.

Dijo el Rey en Santiago que la ‘unidad de España representa el sueño de democracia de muchos de nuestros antepasados’ y es verdad. Pero ese sueño dista de ser una realidad sobre todo cuando desde el Gobierno de la nación se priman, para asegurar la presidencia de Sánchez, los pactos de Gobierno con aquellos partidos nacionalistas que pretenden romper la unidad territorial.