Etiquetas y dictaduras

Al presidente de los EE.UU. Franklin Delano Roosevelt se la atribuye, sobre el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, la frase de: ‘tal vez sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta’. Sin duda una explicación aplicable a las alianzas que las naciones democráticas mantienen con muy destacadas dictaduras del Planeta (China, Marruecos y Arabia Saudita entre otras) por intereses económicos, estratégicos y políticos de toda índole.

Y esa es la causa por la que el Gobierno de Pedro Sánchez se ha negado a calificar de ‘dictadura’ el régimen cubano, tras los graves incidentes y la represión que el gobierno de Díaz-Canel desplegó en la isla contra los miles de manifestantes que el pasado domingo salieron a las calles de casi todas las ciudades de Cuba para pedir libertad.

España mantiene unas especiales relaciones históricas y culturales con el régimen de Cuba, lo que siempre ocurrió, incluso en tiempos de Franco. Y durante los gobiernos de Aznar y Rajoy (Fraga tuvo incluso una relación de amistad con Fidel), y Adolfo Suárez fue el primer presidente europeo que visitó de manera oficial Cuba, lo que también hicieron más tarde los Reyes de España y no hace mucho el presidente Sánchez.

Cuba además participa en las Cumbres Iberoamericanas, y una ruptura con España y la retirada de Cuba -como ocurrió alguna vez- de esas cumbres arrastraría a otros países latinoamericanos con gobiernos de una izquierda radical como ahora son Perú, Nicaragua y Venezuela.

Además si algún día el régimen cubano decide iniciar una transición hacia la democracia España puede ser un país clave en ese proceso con nuestro modelo de Transición.

Por todo ello el Gobierno de Sánchez no ha querido calificar de dictadura al régimen que ahora lidera Díaz-Canel. Y la vicepresidenta de Economía Nadia Calviño declaró de manera sibilina que ‘etiquetar no suele ser productivo’, lo que es una manera de escurrir el bulto como lo intentó sin fortuna la ministra portavoz, Isabel Rodríguez.

Pablo Casado si dice que Cuba es una dictadura pero no sabemos si el líder del PP está dispuesto a calificar de dictaduras a Marruecos y Arabia Saudí, países con los que España mantiene unas especiales relaciones económicas y políticas.

Pero lo cierto, se diga o no, es que Cuba es una dictadura como son Arabia Saudí, Marruecos (y muchas naciones árabes), China y también Turquía -un país de la OTAN-, como lo declaró no hace mucho Mario Draghi desde Italia y harto de razón. Pero está claro que Sánchez no dará ese paso con Cuba ni con Venezuela o Marruecos porque tienen otras prioridades y dependen en el Gobierno de UP.

Desde donde, como hace Díaz-Canel, se pone en acento en el argumento del bloqueo exclusivo económico de Cuba por parte de los EE.UU., lo que es una realidad que USA no aplica a otras dictaduras. Como también es sorprendente que el régimen comunista de China no apoye de una manera intensa y en este tiempo de penurias a los gobernantes herederos de Fidel.