La versión optimista de Pedro Sánchez

Frente a las duras críticas de la Oposición, sus flagrantes mentiras y el claro deterioro de la Justicia española, dentro y fuera del país, existe otra versión optimista y triunfal de la acción de Gobierno del Presidente Pedro Sánchez que no conviene perder de vista en pos de acercarnos al punto medio de la realidad nacional.

Esa versión afirma que los indultos, que rechazan la mayoría de españoles, traerá la ‘concordia’ lo que está por ver, aunque sí es cierto que la salida de la cárcel de los nueve golpistas indultados -lo que PP, Cs y Vox recurrieron ante el Tribunal Supremo- ha apaciguado tensiones en Cataluña y puesto punto final a las campañas de los lazos amarillos y a las denuncias de los soberanistas catalanes en la UE.

Además, Sánchez ha conseguido controlar las protestas internas del PSOE como se vio en el Comité Federal del sábado a pesar de las ausencias de García Page, Lamban, Díaz y Vara que excusaron su no asistencia.

A partir de aquí el plan de Sánchez incluye una pronta reforma de su equipo de Gobierno -tras la renuncia de Pablo Iglesias- y la urgente aprobación del techo de gasto de los PGE de 2022, para lo que cuenta con los apoyos de ERC -agradecida por los indultos- y PNV que cobrará por ello como suele hacer siempre. Unos PGE de 2022 que deberán aprobarse definitivamente antes de final del presente año, para que Sánchez garantice su legislatura.

Sánchez ha suprimido el debate sobre el ‘estado de la Nación’ y cree que el PP no presentará una moción de censura para perderla, al menos hasta que en septiembre Sánchez le quite el velo a su proyecto de un ‘referéndum no vinculante y consultivo’ que espera ofrecer a ERC para que los soberanistas lo utilicen en Cataluña como si fuera de autodeterminación.

Esta fórmula u otra parecida, de ámbito nacional o solo catalán, es la que Sánchez ofrecerá -tras arduas negociaciones secretas- a ERC y JxC en la ‘mesa de diálogo’ que se celebrará en la tercera semana de septiembre y una vez concluida la Diada del 11-S que presidirán los presos indultados.

Paralelamente, Sánchez espera acelerar y acabar en septiembre el proceso de vacunación para erradicar la pandemia y comenzar así la recuperación económica del país. Para lo que contará con los fondos de la UE -este mes de julio llegan los primeros 9.000 M-, que va a Gestionar el nuevo Gobierno que Sánchez está a punto de remodelar, para poner un punto y aparte a la primera mitad de la legislatura.

Con estos mimbres y aparcado el referéndum consultivo catalán a después de las elecciones generales del otoño de 2023, Sánchez espera que en ese momento las mejoras económicas y sociales del país le permitan recuperar la iniciativa política y electoral.

Con el objetivo de volver a ganar las elecciones. O por lo menos de poder mantenerse en el poder con el apoyo de UP, PNV, Bildu, ERC, JxC y CUP, para frenar un posible gobierno de coalición de PP y Vox. Y ese es el plan con el que Sánchez pretende dar la vuelta a las encuestas -las últimas de LaSexta TV y El Mundo- que anuncian la victoria del PP, el final de Cs y un buen resultado de Vox, lo que permitiría a Casado y Abascal conseguir la mayoría absoluta para provocar la alternancia y llegar al poder.