Un trolero compulsivo

La mentira de los gobernantes se paga muy caro en las democracias occidentales y especialmente en las europeas. A Donald Trump sus inagotables mentiras, y otros disparates, le costaron muy caras, hasta hacerle perder la presidencia de los Estados Unidos. Y casi lo sepultan de dramática manera en el ‘impeachment’, del que lo libró el veto republicano en el Senado, aunque aún le esperan varias citas en los tribunales.

En la Unión Europea el campeón de las mentiras es el presidente español Pedro Sánchez que no deja de superarse a sí mismo. Primero por causa de los pactos de Gobierno que prometió que nunca haría con UP, Bildu y ERC, y luego con los indultos que aseguró que nunca concedería y finalmente ha concedido.

Mintiendo además sobre la pretendida ‘utilidad pública’ de los indultos -porque la principal utilidad es su permanecía en el poder- cuestión sobre la que aún debe decidir el Tribunal Supremo.

Y ahora Sánchez está a punto de romper sus promesas de no aceptar un referéndum en Cataluña y la de no conceder una ‘amnistía’ para que los prófugos golpistas puedan regresar a España de manera impune. Llegando incluso a presumir de que él traería a Puigdemont a España para entregarlo a la Justicia.

Pues sobre el referéndum ya ha cambiado varías veces de posición porque, de decir el pasado miércoles en el Congreso que ‘nunca jamas’ consentiría un referéndum para la autodeterminación en Cataluña, el jueves en La Sexta TV Sánchez se negó a responder a la pregunta que se le hizo relacionada con los referéndums ‘consultivos’ de los que ya empezaban a hablar Calvo e Iceta.

Y el sábado no solo confirmó una mentira flagrante a los españoles sino que mintió a su propio partido durante el Comité Federal al introducir el matiz de que ‘no aceptará un referéndum de autodeterminación vinculante’. Pero sin anunciar ante su partido que está preparando para Cataluña un ‘referéndum consultivo no vinculante’ con preguntas trampas de autogobierno pero que permitan al soberanismo catalán el ‘referéndum de autodeterminación’.

Otra escandalosa mentira que está meditando envolver en otra mayor con un referéndum a nivel nacional español sobre auto gobierno catalán, o algo parecido -Calvo e Iceta lo están cocinando-, lo que permitiría al Govern de Cataluña evaluar como autodeterminación la parte catalana de esta gran consulta con la que Sánchez pretenderá burlar la Ley y la Constitución.

Una fórmula complicada y ambigua con la que Sánchez pretende a la vez engañar a los españoles, al PSOE y a ERC, JxC y CUP, lo que no le va a ser nada fácil de conseguir.

Además si Sánchez se empeña en celebrar un referéndum no vinculante para Cataluña con rango nivel nacional, corre el riesgo de que semejante astracanada se convierta en un plebiscito contra Pedro Sánchez por medio de una masiva abstención del conjunto de los españoles que se negarían a participar en esa farsa.

En cuanto a los prófugos, Puigdemont y la amnistía Sánchez prepara otro truco para romper sus promesas con la reforma del delito de Sedición en el Código Penal. Para que el regreso a España de Puigdemont y del resto de los prófugos golpistas tenga el menor costo penal posible, gracias a esa ‘media amnistía’ que parece estar tramando.

Y sabido es que las mentiras tienen las patas muy cortas y que no se puede mentir a todo el mundo a la vez y durante mucho tiempo. Y desde luego Sánchez ha mentido mucho sobre la gestión de la pandemia, sobre las promesas que hizo de reformas sociales a sus socios de Podemos y a la UE.

Y ha mentido Sánchez sobre la llegada del Polisario Ghali a España y sobre todos los temas que dijo haber hablado con Joe Biden en un paseo de 30 segundos en Bruselas, como lo vio toda España. Lo que le otorga el título nacional de ‘trolero compulsivo’ y a buen seguro que en esa senda seguirá.