El PP de Casado sigue subiendo 

A la espera de que el CIS de Tezanos nos ilumine con un nuevo barómetro en favor de su ‘señorito’ de La Moncloa, nos tenemos que conformar con dos nuevas encuestas de GAD3 y Sigma-2 que andan circulando en Madrid y en las que se anuncia que, en caso de adelanto electoral, el PP ganaría las elecciones cómodamente sobre el PSOE.

El sondeo en cuestión de GAD3 le otorga al PP el 30,7 % de los votos y 136 escaños, frente a un PSOE con el 25,5 % y 102 escaños, mientras Vox logra el 12,4 % y 38 diputados y Podemos el 9,2 % y 20 escaños. Por su parte el de Sigma-2 le da al PP el 29,5% de los votantes y el 25 % al PSOE, a Vox lo sitúa en el 15,4 %, a UP con el 10,2 % y a MP con el 4,3 %.

Y todo esto antes del parto de los montes de los indultos de Sánchez a los golpistas catalanes, por lo que habrá que ver qué dicen las encuestas en los días posteriores a los indultos, cuando crezca la indignación nacional sobre todo entre los votantes socialistas, mientras los seguidores de Cs se pasan en tropel al PP.

Lo que bien sabe o deberían saber Inés Arrimadas los que van quedando de su equipo directivo. Como sabe la líder de Cs que su tiempo se acaba y que, a la vista de lo que ocurre en España y de lo que está pasando en Cs, ella se está quedando sin tiempo para salvar los muebles -y puede que las deudas- de Cs si no consigue una honorable integración en el PP.

De lo contrario lo que va a conseguir es una desbandada de sus huestes hacia el PP que la dejarían a ella, Edmundo Bal y alguno más a solas en la sede central de Cs. La que a lo mejor se la deberían de ofrecer a Casado, ahora que el PP se dispone a vender Génova 13, y que está viajando hacia el centro de la política.

Naturalmente, en La Moncloa, los estrategas de Sánchez piensan que todo tiene arreglo y que, tras los indultos, con ‘la concordia’, las vacunas y los fondos de la UE, las aguas de las encuestas volverán a su antiguo cauce y Tezanos volverá a anunciar otra victoria de Sánchez, probablemente con el mismo nivel de certeza fallida que ya tuvo en Madrid.

Pero en La Moncloa, como lo aprendieron el 4-M en Madrid, deberían de empezar a distinguir entre militantes y votantes del PSOE. Y entre estos últimos los que ya se fueron al PP o a la abstención no parece que vayan a volver por más que la propaganda monclovita agite el fantasma del pacto con Vox.

Y a no perder de vista lo que está pasando en Unidas Podemos porque los sondeos le anuncian a UP una caída de entre 10 y 15 escaños de los 35 que tienen ahora, y varios de ellos en beneficio de Más País de Errejón. Y eso que todavía en UP tienen que calibrar el impacto de la marcha de Iglesias y del nuevo liderazgo de Belarra, lo que está por ver.

De ahí la importancia para el PP de conseguir un buen acuerdo con Cs para no perder un solo voto en esa operación. Porque una cosa será el ganar las elecciones y otra muy distinta el poder formar gobierno. Salvo que, si cae a peso el PSOE, se presente la oportunidad de “a ‘gran coalición’ sin Sánchez, lo que sería para este país una bendición.