Biden desprecia y humilla a España 

El anunciado encuentro entre el presidente del los EE.UU. Joe Biden y el jefe del Gobierno español Pedro Sánchez ha durado 45 segundos: 15 de saludo y 30 de paseo conjunto hasta la sala de conferencias de la OTAN en los que según fuentes españolas Sánchez le ha comunicado a Biden el deseo de la mejora de la alianza militar entre ambos países, su preocupación por la crisis migratoria en Latinoamérica y le ha felicitado por su agenda progresista.

Se trata de un desprecio y humillación del presidente, de la primera potencia del mundo, los Estados Unidos de América, no solo al presidente Sánchez, con quien se ha negado a hablar Biden desde que asumió el poder el 20 de enero.

Sino también y sobretodo de un desprecio y una humillación a España, país amigo y aliado bilateral militar en el que los EE.UU. tienen desplegadas en bases de utilización conjunta importantes unidades militares -el ‘escudo anti misiles’ entre otras-, en el territorio español.

De ahí que la actitud del presidente Biden para con España y el presidente español nos parezca impresentable e impropia de un aliado. Y Sánchez no debió de aceptar esa ridícula forma de encuentro y saludo porque España es un gran país, con un acuerdo militar importante con USA, y miembro de la OTAN y de la UE y con destacada presencia e influencia en América Latina.

Lo que a lo mejor no sabe Biden ni su secretario de Estado y lo que le obliga al presidente americano, Joe Biden, a rectificar su ‘hola y adiós’ a Sánchez. Salvo que tenga una discrepancia fundamental con el gobierno español por los pactos radicales de Pedro Sánchez con la extrema izquierda en España y América Latina, en cuyo caso Biden lo debería explicar.

Salvo que Biden se lo haya comunicado brevemente a Sánchez durante el escueto y humillante saludo y paseo. Lo que no sabemos y lo que en caso de que se haya producido algo así desde luego Sánchez no lo desvelará.

‘No tengo un cronómetro para medir la duración del encuentro’ ha declarado Sánchez tras el escueto y mínimo saludo, una especie de ‘hola y adiós, a la vez que el presidente español se declaró satisfecho porque la OTAN acordó celebrar su próxima cumbre de 2022 en España.

Naturalmente ni una palabra de la Alianza sobre la crisis bilateral de España con Marruecos (la OTAN según los Tratados no nos garantiza la defensa de Ceuta y Melilla). Y doble entrevista de Sánchez con Boris Johnson para intentar solucionar el problema de Gibraltar tras el Brexit, y con el presidente de Turquía Tayyip Erdogan con quien Sánchez acordó una reunión bilateral en los próximos meses.

Lo que naturalmente no ha gustado Grecia, país que hace meses anuló su plan para la construcción de nuevas fragatas en España una vez que el Gobierno de Atenas discrepa de la posición oficial de España en la crisis de Grecia y Turquía que el gobierno de Madrid considera ‘equidistante’, lo que agradeció Erdogan.

O sea, un ‘hola y adiós’ de Biden y Sánchez es todo lo que consiguió la ministra española de Exteriores Arancha González Laya en el diálogo preparatorio del encuentro que días atrás mantuvo con el secretario de Estado de USA, Antony Blinken.

Lo que no parece que vaya a favorecer la permanencia de Laya en el Gobierno -agravada por la crisis marroquí- una vez que Sánchez ponga en marcha su anunciada crisis ministerial.

O sea diplomacia minimalista de Sánchez en los últimos días tras su viaje a Libia, Argentina y Costa Rica y su breve saludo con Biden en la cumbre de la OTAN.