La OTAN debe hacer una advertencia a Marruecos

El próximo lunes 14 cumbre de la OTAN en Bruselas con la presencia del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y cuando Marruecos sigue con su escalada de amenazas a España. Las que han sido rechazadas por España y la UE, y ahí incluida una resolución del Parlamento Europeo en la que se condena al gobierno de Rabat por la utilización de niños marroquíes en la reciente invasión de la frontera española y europea de Ceuta.

La UE muy bien y Marruecos desconcertado y subiendo el tono en contra de España mientras el presidente Biden se distancia del reconocimiento que del Sáhara Occidental hizo su antecesor Donald Trump. Lo que sin duda debe de preocupar y mucho al gobierno de Marruecos que, recordémoslo, es de una dictadura donde las libertades y los Derechos Humanos no se respetan.

Pero ahora vamos a la cumbre de la OTAN del lunes donde el presidente Sánchez espera poder saludar en privado al presidente Biden, quien debería hacer una seria advertencia al político español por el deterioro democrático e institucional de nuestro país. Cumbre en la que Sánchez debe plantear que la OTAN garantice la defensa de Ceuta y Melilla, ante un eventual ataque de Marruecos contra la plena integridad territorial española.

Lo que no hará Sánchez, como no lo hicieron los ex presidentes González y Aznar en defensa de los intereses españoles en el seno de la OTAN. Y lo que es necesario y primordial que se arregle porque el inefable ex presidente Calvo Sotelo firmó el ingreso de España en la Alianza Atlántica y consintió que la OTAN dejara fuera de su cobertura militar a Ceuta y Melilla, a pesar de que cuando Argelia era francesa estaba cubierta por la OTAN.

Un gravísima concesión del Gobierno de España que no se rectificó a lo largo de los pasados años y que ahora aparece como algo necesario. Hasta el punto de que si la OTAN no la acepta garantizar la plena defensa española nuestro país debería replantearse su presencia en la Alianza Atlántica y en su Organización militar. Porque el artículo 5 de los Tratados le obliga a España a intervenir militarmente en defensa de todo ataque que se produzca contra un territorio aliado.

Sin que ello obligue a los ‘aliados’ a defender a España si Marruecos ataca Ceuta y Melilla que son los puntos débiles de nuestra defensa nacional. Lo que constituye un trato manifiestamente desigual en contra de España, país al que su pertenencia a la OTAN le cuesta cerca de 12.000 millones de euros anuales.

De manera que hora es de que el Gobierno de España se plante ante la OTAN y exija la plena reciprocidad de defensa mutua. La que tampoco existe en el Tratado de defensa bilateral que nuestro país tiene con los EE.UU. De manera que tenemos dos Tratados defensivos, multilateral y bilateral, y ninguno de los dos garantiza la defensa íntegra del territorio español.

Pero esperar una actitud patriota de Pedro Sánchez ante la OTAN es algo impensable después de ver lo que el presidente está haciendo en Cataluña con sus pretendidos indultos a los golpistas o con sus alianzas con Bildu y ERC.

Al contrario Sánchez lo que quiere es celebrar, a su mayor gloria personal, en 2022 la Cumbre de la OTAN en España para celebrar el ingreso ‘fallido’, por la ausencia de cobertura de Ceuta y Melilla -a ver si se ocupan de ello los pomposos analistas del Instituto Elcano- de España en la OTAN hace ahora 40 años.

Es verdad que la OTAN, como dijo Trump y en eso tenía razón, es ahora una organización obsoleta. Y que la Unión Europea debe avanzar en pos de su propia política de Defensa y Seguridad. Máxime desde la salida de la UE del Reino Unido. Pero ello y antes las tensiones de recientes de Ceuta debería de obligar a los ‘aliados’ en la cumbre de Bruselas del lunes y, como poco, a hacer una seria advertencia a Marruecos por lo que pueda pasar.