Sánchez prepara la crisis y reducción del Gobierno

Que el Gobierno de Pedro Sánchez está en crisis eso es una realidad a la vista de los errores y mala gestión del propio presidente, de muchos de sus ministros y desde que su vicepresidente Segundo Pablo Iglesias abandonó el Gabinete.

Lo que conduce a una obligada crisis del Gobierno, en la que tendrá una prioridad la economía de cara a la recuperación económica del otoño, va a estar marcada por el calendario de los indultos y por la celebración del 40 Congreso del PSOE, previsto para mediados de octubre.

Por lo que cabe pensar que la crisis de Gobierno llegará antes de ese 40 Congreso del PSOE y veremos si antes o después de la concesión de los indultos a los golpistas catalanes, lo que abrirá un gran debate nacional.

La cuestión reside en saber cuándo realizará Sánchez la crisis y si en ella se llevará a cabo una reducción de vicepresidencias (de cuatro a tres) y de los ministerios donde, indudablemente, sobran departamentos como los de la Ciencia y Tecnología, Universidades y Comercio y la vicepresidencia del cambio climático que bien puede fusionarse con el ministerio de Industria.

Está claro que en todas las quinielas figura el relevo obligado de la ministra de Exteriores, Laya, tras su caótica gestión de la crisis marroquí y la llegada del líder del Polisario a España. Y por los problemas y rebelión diplomática generados en el interior de su Departamento y su inexistente presencia e imagen en el exterior.

Aunque la gran pregunta ‘del millón’ reside en saber si Sánchez tocará, o no, el área económica del Gobierno dado que Economía y el ámbito laboral son la prioridad del Ejecutivo en la segunda parte de la legislatura.

Por lo que cabe imaginar la incorporación, al estilo de Mario Draghi en Italia, de algún ministro o vicepresidente independiente de reconocido prestigio y de probada capacidad y experiencia de gestión empresarial y financiera de cara a la aplicación en España de los fondos de la UE.

Esta presencia de un independiente de prestigio sería muy bien recibida en el seno de la UE y en los mercados internacionales en un momento en el que se va a disparar el crecimiento en España y los inversores buscan seguridad política y jurídica, aunque esto último resultará difícil de justificar mientras esté abierto el debate de los indultos y la alta tensión entre el Gobierno y el Tribunal Supremo.

En todo caso ‘el melón’ de la crisis del Gobierno está abierto y sólo falta por ver cómo y cuándo Sánchez lo piensa ‘trinchar’. Desde luego antes del fin de septiembre y puede que incluso que durante la concesión de los indultos para desviar con ello la atención mediática. Una táctica que los expertos de estrategias de La Moncloa suelen utilizar con gran facilidad.