‘Cambio de ciclo’ en España y ‘tiempo nuevo’ en Cataluña

Mientras desde el Partido Popular el líder de la oposición Pablo Casado afirma que en las elecciones del 4-M en Madrid se ha iniciado un ‘nuevo ciclo en la política española’, desde la Presidencia del Gobierno Pedro Sánchez anuncia que los indultos que piensa conceder a los golpistas catalanes abrirán un ‘tiempo nuevo’ en la política catalana.

Ambos pronósticos o profecías políticas están a la espera de confirmación, tienen bastante tiempo por delante y en el caso catalán dependen del ritmo y calendario de los decretos sobre los indultos, que no podrán ser totales una vez que el Tribunal Supremo se opuso frontalmente a los decretos de los indultos.

Y además no se descarta que, una vez concedidas las medidas de gracia, la Sala Tercera del Tribunal Supremo de lo Contencioso Administrativo los pueda suspender, como ocurrió en otro caso con el argumento de que los indultos fueron concedidos de manera ‘arbitraria’ y por lo tanto no justa.

Y si eso ocurriera Sánchez quedaría en evidencia frente a los partidos del separatismo catalán, ERC, JxC y CUP, que volverían a la carga en contra de España. Y aunque Sánchez diga que él hizo lo que pudo y que lo intentó, los jefes del golpismo y del soberanismo catalán Junqueras -que sería el más afectado si no hay indultos- y Puigdemont volverían al desafío al Estado y el esperado ‘tiempo nuevo’ en Cataluña habría acabado antes de comenzar.

En el pretendido ‘cambio de ciclo’ en la política nacional que pregona Pablo Casado y que en cierta manera anuncian las encuestas nacionales también queda mucho terreno por delante. Por una parte está por ver qué ocurre con Cs y si el partido de Arrimadas acepta un proceso para su integración en el PP.

Y luego está por ver qué pasa con Vox y sobre todo con Santiago Abascal que espera poder darle a Casado un nuevo ‘abrazo del oso’ en la plaza de Colón de Madrid durante la concentración anunciada contra los indultos por PP, Cs y Vox para el próximo día 13 de junio.

Una nueva foto de Colón, aunque puede que sin Casado y Arrimadas, lo que le daría el máximo protagonismo a Abascal y lo que el Gobierno de Sánchez está utilizando para frenar el trasvase de los votantes del PSOE hacia el PP, como ocurrió en las recientes elecciones autonómicas de Madrid.

Un trasvase de votantes socialistas hacia el centro-derecha que puede crecer por causa de los indultos que han criticado públicamente dirigentes históricos y actuales del PSOE como González, Guerra, Page, Lambán y Vara. En una lista inicial a la que se podrían sumar otros dirigentes de este partido como podría ser el caso de Susana Díaz en Andalucía antes de que se celebren las primarias del PSOE andaluz.

Naturalmente, para que el ‘cambio de ciclo’ fuera posible con una victoria electoral del PP habría que contar con un adelanto electoral sin esperar, como pretende Sánchez, que se acabe la legislatura y que los comicios generales queden relegados a primeros de 2023.

Y ¿qué es lo que puede provocar el adelanto electoral? Pues una crisis de Gobierno entre Pedro Sánchez y Yolanda Díaz por causa de la pretendida por UP derogación de la reforma laboral de Rajoy, o en el caso de que los indultos fracasen en el debate político o se hundan en el Tribunal Supremo.

De manera que si no hay ‘tiempo nuevo’ en Cataluña, como el que Sánchez espera con el anuncio por parte del Govern de Aragonés de que no habrá otra ‘declaración unilateral de la independencia’, en ese caso si se producirá un adelanto electoral y el PP podrá entonces abordar el nuevo ciclo de la política. Y al revés, si Sánchez concede los indultos con éxito entonces será Casado quien tenga que esperar.