La nueva foto de Colón favorece a Sánchez 

Estos habituales entrometidos que son Cayetana Álvarez de Toledo, Rosa Díez y Fernando Savater, han conseguido poner en marcha una nueva ‘foto de la plaza de Colón’ de Madrid a la que se han sumado como corderitos PP y Cs. Y con gran entusiasmo Vox, que se llevará el protagonismo y la parte del león en los titulares y crónicas de los grandes medios audiovisuales que controla el Gobierno y que son casi todos.

No son a los ciudadanos votantes de la derecha a los que hay que se debe convencer para que se movilicen en contra de los indultos a los golpistas que ha propuesto el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, a pesar del contundente informe contrario del Tribunal Supremo.

A quien hay que convencer y movilizar son a los votantes moderados y constitucionales del PSOE y está claro que eso será imposible si en una convocatoria democrática también comparece Vox.

De manera que este nuevo entusiasmo de Cayetana -que debería integrarse definitivamente en Vox y dejar en paz a Pablo Casado y al ‘nuevo’ PP- lejos de obtener el impacto y resultado que pretende para debilitar a Sánchez, le va a dar al Presidente un balón de oxígeno, dejando en evidencia a quienes como González, Page, Lambán y Vara habían criticado los indultos.

Pero el ego del trío inductor de la nueva foto de la plaza de Colón está claro que es mucho más grande que el triunfo de sus presuntos objetivos políticos y por ello con estas pomposas y facilonas maniobras de ‘entusiasmo patrio’ de la mano de Vox no van a conseguir lo que se proponen sino lo contrario.

El camino es otro y podría abrirse entre intelectuales progresistas ante el nuevo entreguismo de Sánchez al golpismo y separatismo catalán, que no es un gesto de ‘valentía’ como pregonan sus fieles agitadores mediáticos, sino de cobardía ante Podemos y ERC por temor a que derriben el Gobierno y provoquen un adelanto electoral si Sánchez incumple la promesa, que les hizo, de los indultos a cambio de su investidura.

Los indultos son un acto de cobardía y supervivencia de Sánchez frente al Imperio de la Ley y el respeto a la Justicia y a la legalidad, que es lo que como poco debería de anunciar el nuevo Gobierno catalán que preside Pere Aragonés para facilitar los indultos de Sánchez.

Y lo que bloquean tanto Junqueras desde la cárcel como Puigdemont desde Waterloo. Los dos jefes golpistas que han convertido a Sánchez en su rehén y en obediente aliado si es que pretende seguir en La Moncloa hasta el final de la legislatura.

A ver si, en los próximos dos años, Pedro Sánchez logra mejorar su actual y pésima deriva electoral. A la que acaban de echarle un capote Cayetana y sus amigos con la nueva foto de la Plaza de Colón que lograron convocar.