Sánchez habla de ‘venganza y revancha’ contra los golpistas

El presidente del Gobierno ha perdido la cabeza desde que el PP lo tumbó de bruces en la lona de las elecciones madrileñas del pasado 4-M, y va de mal en peor en la defensa a ultranza de su estabilidad en el poder.

Pero ayer el presidente Pedro Sánchez, al anunciar que piensa conceder de inmediato los indultos a los golpistas catalanes presos y condenados en el Tribunal Supremo, afirmó sin pudor alguno que tendrá en cuenta ‘los valores constitucionales del entendimiento y la concordia y no otros valores que no son constitucionales como la venganza o la revancha’.

Como si la Justicia, la sentencia del Tribunal Supremo y la aplicación de la ley, incluido el cumplimiento íntegro de las condenas por los delincuentes, fuera un acto de venganza o revancha contra los golpistas. Una especie de linchamiento o ley del Talión, lo que afortunadamente en España no existe.

Eso del ‘entendimiento y la concordia’ no son lo valores constitucionales y menos aún aplicables a los delincuentes golpistas. Los verdaderos valores constitucionales que se han de aplicar en el caso son: el Estado de Derecho el imperio de la ley, la Justicia, el Estatuto y la Constitución Española.

Todo eso que han conculcado los golpistas del procés y por lo que han sido condenados y deben cumplir íntegras sus condenas. Máxime cuando los condenados, que por supuesto pueden ser objeto de medidas de gracias, no muestran el menor arrepentimiento de sus hechos delictivos, declaran que los volverán a repetir, y desprecian los indultos.

Y además está probado que estos indultos no responden al interés general ni a un sentimiento general o una demanda mayoritaria de la ciudadanía sino todo lo contrario porque la gran mayoría de los españoles están en contra.

Y porque los indultos sólo benefician a los golpistas y a Sánchez que tiene que pagar a UP, Bildu y ERC el precio de su investidura. Porque, si no paga, Podemos romperá el Gobierno de coalición, ERC y Bildu retirarán su apoyo parlamentario a Sánchez, se le habrá acabado la legislatura y tendremos un adelanto electoral en un momento político en el que las encuestas anuncian la victoria del PP.

Además, si Sánchez utiliza los pretendidos ‘valores constitucionales de la concordia y del entendimiento’ con estos grandes delincuentes debería de hacer lo mismo con la inmensa mayoría de los delincuentes presos que hay en España, muchos de ellos por condenas y delitos muy inferiores a los de los presos del procés.

De manera que, con su plan de indultos a los golpistas y desafortunadas palabras, lo que Sánchez está insinuando es exactamente lo mismo que dicen los separatistas y golpistas catalanes: que la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe de Estado catalán fue un acto de venganza y de revancha. Lo que además de falso es una infamia que el presidente Pedro Sánchez acaba de alentar.